Dios: El Dueño de Todo

Dios el dueño de todoEscuchar audio de esta predica Colosenses 1:16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. 1:17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;
 
El punto vital en cuanto al contexto del libro de Colosenses es que la cultura se había infiltrado en la vida de la iglesia. La población de Colosas era una mezcla de gentiles y judíos. En su mayoría, los gentiles estaban bajo la influencia de la cultura griega y su filosofía. Además, la cultura gentil de algún modo logró mezclarse con los conceptos religiosos judíos.

Esta mezcla de culturas inundó la iglesia en Colosas. Y Pablo va a recordarles que la iglesia debe ser una casa llena de Cristo y constituida para Él. En gran medida, el Cristo que es el elemento único en la vida de iglesia estaba siendo reemplazado por varios aspectos de esa cultura mixta. Así que el tema central de esta carta será la grandeza y supremacía de Jesucristo, en quien mora toda la plenitud de la Deidad y quien crea, controla y sustenta todas las áreas de nuestra vida y del universo.

En la epístola a los Colosenses hay una razón particular por la cual Pablo se dedica a desarrollar más el tema de la grandeza y supremacía de Cristo y era el combatir una herejía que quitaba el lugar de Cristo como UNICO mediador entre Dios y el hombre y ponía en su lugar un conjunto de reglas, filosofías y regulaciones misteriosas esclavizándose a las mismas.

El apóstol nos da la clave más eficaz para refutar cualquier herejía: la proclamación clara de la persona y la obra de Cristo, de ahí que el tema de Pablo a través de toda esta epístola es la superioridad de Cristo.

1. Dios es el creador de todas las cosas.


Colosenses 1:16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
 
Este pasaje hace parte de una de las estrofas de un hermoso himno que resalta dentro de esta carta y que procura exaltar a Cristo como creador y redentor. Su autoridad creadora cubre todo el universo material y espiritual, porque Él es el dueño de todas las cosas. Eso nos debe llevar a tener una confianza plena en que no hay nada que temer, no hay nada que tenga el poder suficiente para estar por encima de su Creador. Dios siempre tendrá el control sobre todo lo que existe, por tanto es imposible que lo determinado por Él no se cumpla en nuestras vidas cuando confiamos. Confiar en Él como dueño creador de todo, es la garantía que requerimos para caminar confiados en esta tierra y con la plena seguridad de que no hay absolutamente nada que nos pueda detener en el cumplimiento de su plan.

Efesios 1:22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 1:23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

No tenemos por qué rendirnos frente a las condiciones de nuestro enemigo, si lo permitimos así, es porque no hemos hecho un reconocimiento de la autoridad creadora de Dios que cubre todas las cosas y que ahora nos ha sido delegada como iglesia. Recordemos que Dios nunca perdió esa autoridad, quien lo hizo fue el hombre en el huerto del Edén y Cristo a través de su muerte vino a restaurarla para que su iglesia la administrara.

Colosenses 2:15: y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

No hay razón para temer a los poderes espirituales demoníacos o buscar supersticiosamente protección de ellos, porque Cristo ha neutralizado su poder en la cruz y los ha puesto bajo el ejercicio de la autoridad de su iglesia.

Juan 19:10 Entonces le dijo Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte, y que tengo autoridad para soltarte? 19:11 Respondió Jesús: Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene.

Piense en esto: es imposible que algo o alguien pueda ejercer algún tipo de autoridad sobre nuestra vida sino le fuese dada por el Dios dueño de todas las cosas, siendo así, si confiamos en la autoridad creadora de nuestro Padre y que nos fue delegada a nosotros como iglesia, no podemos creer que se nos pueda detener para cumplir nuestro propósito en esta tierra.

Apocalipsis 4:10 los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: 4:11 Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.

2. Todas las cosas fueron creadas por medio de Él y para Él.


Colosenses 1:16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.

El perder la coherencia que hay en esta verdad nos arrastra a una desconexión con nuestro creador y con el propósito de nuestra existencia. En otras palabras nosotros no podemos hacernos dueños de nosotros mismos determinando que hacemos en la vida, porque no fuimos nuestros creadores. Voy a ponerlo en estos términos fuimos creados por medio de Él; ósea que Cristo fue quien determino nuestra existencia, él fue el agente activo en nuestra creación, sino fuera por Él no estaríamos aquí, pero nos hizo con un objeto y es que cumpliéramos un propósito para Él, no para nosotros mismos.

Santiago 4:13 ¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; 4:14 cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. 4:15 En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. 4:16 Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala; 4:17 y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.

El no reconocer a Dios en todos nuestros caminos como aquel que pensó en nosotros antes de la fundación del mundo y como quien nos otorgó por su gracia un propósito siempre será soberbia. ¿Cómo estamos viviendo nosotros, como Dios como dueño de todo, o como a nosotros mejor nos parece?

El apóstol Santiago nos hace saber que nuestra vida es como neblina y si usted alguna vez la ha visto, habrá notado que unos cuantos rayos de sol tiene el poder para hacerla desaparecer y si hoy estamos aquí es por el puro favor de nuestro creador y dueño de nuestras vidas. Así que debemos tener cero tolerancia con la soberbia en nuestras vidas.

3. Dios es el sustentador de todo lo que existe.


Colosenses 1:17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;

Recordemos que Pablo está combatiendo a través de esta carta las herejías que se habían levantado y que le conferían adoración a entes distintos a Cristo, como si pudieran ser sustentadores de una creación que no les pertenece, así que él nos comunica que solo existe una fuente de poder en todo el universo y más halla de él desde antes de la creación que tiene un poder infinito de manera exclusiva para ser su sustentador: el Señor Jesucristo.

Todo, absolutamente todo en esta tierra requiere de estar conectado a una fuente de poder para subsistir y Dios siendo dueño de todo es esa fuente, El único que no requiere nada para mantenerse con vida. ¿Podemos nosotros confiar en Cristo como el sustentador de su creación y eso incluye nuestra vida, con sus planes y propósitos?

No podemos equivocarnos, no es tu trabajo el que te sostiene, ni el dinero, ni la familia, ni ningún hombre en esta tierra, ni lo que comes, el poder sustentador que nos mantiene en pie es el que fluye del dueño de todas las cosas.

Juan 15:5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. 15:6 El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.

Una de las más grandes mentiras que satanás ha hecho creer a los hombres es que ellos subsisten en esta tierra por si solos y aunque esto nos parezca algo inverosímil, lo peor es que hay cristianos que declaramos exactamente lo mismo a través de nuestras formas de vida. El solo vernos debería hacernos saber que frente a tanta fragilidad solo Dios por su gracia nos sostiene de manera continua, sino fuera por la mano de Dios que está en medio nuestro enemigo no perdería la oportunidad de destruirnos por completo.

Cuando veo un indigente mi pregunta es ¿Cómo pudo llegar a ese estado? Y la respuesta es que cuando le declaramos la independencia a Dios lo que viene para nosotros es una cadena de hechos desafortunados que nos colocan en una camino vertiginoso hacia nuestra destrucción eterna, nuestro enemigo nos arrastrara con todo lo que tiene a una eternidad sin Cristo.

Mateo 24:35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Esta es una fuente inagotable en la que podemos confiar.

Conclusión

¿Tiene usted una escritura segura para "su" terreno? Imaginemos que usted compró un terreno y se le dio una escritura, la cual registró en el municipio. Ahora el gobierno de su país lo reconoce a usted como dueño legítimo de ese terreno. Es una escritura segura, ¿verdad? No, no es segura. Por ejemplo, supongamos que hay un proyecto para hacer una carretera desde un pueblo a otro y esta ruta pasa justo por el centro de su propiedad. ¿Qué hará usted? ¿Presentará su escritura y amenazará con llevar el caso a un juicio? ¿Eso impediría que esa carretera pase por su propiedad? Por supuesto que no. Su escritura está sujeta a lo que el gobierno quiera. Entonces, usted no tiene una escritura segura.

Él dueño original de nuestras vidas: Dios, mantiene todos los derechos sobre su propiedad. Quizá usted nunca lo había pensado, pero la escritura que usted tiene como si su vida le perteneciera, aunque es legal, es sólo es un título de administrador de Dios. "De Jehová es la tierra y su plenitud" (Salmo24.1).

No nos olvidemos que todo incluyendonos le pertenece a Dios, debemos ser recíprocos con lo que él nos permite, tomemos la actitud correcta como el salmista..."Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para conmigo?" Salmo 116:12
 
Pastor: David Bayuelo
Junio 7 de 2019

Comunidad Cristiana el Camino de Bogotá
Calle 98 No. 69 - 64 La Floresta - Teléfono: (57) (1) 358 67 27 - Bogotá D.C. (Colombia) - Powered by Ingeniero José Barrios Meléndez.