Renovados a su imagen

Renovados a su imagenEscuchar audio de esta predica Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

El primer capítulo del libro de Génesis nos revela el origen del hombre y nos lo describe como un ser creado a la imagen y semejanza de su Creador, establecido en esta tierra para representar la autoridad Divina (Enseñorearse de la creación)
 
Pero unos capítulos más adelante descubrimos como el pecado destruyo esa imagen convirtiéndolo en un ser individualista, materialista, utilitarista, inmoral, supremamente dañino y sin autoridad.

Destruido por el pecado necesitaba ser rescatado de su condición caída y siendo él el problema, por sí mismo no podía ser su solución, por tal razón necesitaba ser rescatado por la obra sobrenatural de Dios a través de su hijo, que incluiría: su redención, expiación, justificación, reconciliación, regeneración y finalmente su glorificación.

Como consecuencia de la separación que sufrió de su Creador, la cosmovisión de su mente se asociaría con la visión caída de este mundo (Sistema espiritual gobernado por satanás), teniendo que entrar en un proceso de renovación de su mente después de haber nacido de nuevo. Pablo plantea en este pasaje la necesidad de ser regenerados en nuestro pensamiento mientras permanecemos en esta tierra a través de la renovación de nuestra mente, un proceso que solo terminara el día que salgamos de este mundo.

1. La renovación de nuestra mente restaurara nuestra identidad.

Romanos 1:28 Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; 1:29 estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; 1:30 murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, 1:31 necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; 1:32 quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.

El original, con términos muy expresivos, viene a decir que quien descalifica a Dios, o no lo tiene en cuenta hasta el punto de no valer la pena conocerle, demuestra tener una mente reprobada, inepta para poder obrar conforme a la imagen del que lo creo. Luego Pablo en este texto, procede a detallar una lista de toda clase de pecados, que son consecuencia de la mentalidad pervertida del hombre y que desdibujan por completo la identidad que le fue otorgada por Dios al momento de formarlo en el huerto del Edén. Este es el estado en que se hallaba nuestra mente sin Cristo; sucia enferma, impura, llena de vicios, por tal motivo ella debía ser expuesta a un proceso de renovación que la condujese a la restauración de su estado original.

Efesios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 1:4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 1:5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 1:6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,

Hoy somos: "Bendecidos, escogidos, santos y sin mancha, amados, adoptados como hijos suyos y aceptados". La renovación de nuestra mente nos lleva a la revelación de quienes somos ahora en Cristo Jesús. Nos conduce a que nuestra conducta este acorde con la nueva creación que somos y a responder de acuerdo a la cimiente que nos hizo renacer. No permita que su enemigo lo haga dudar de esto, porque si lo permite él lo va a derribar". Lo llevara a tener conductas animales, como perros o cerdos que desdibujan el sacrificio de Cristo en su vida. Usted hoy es un ser absolutamente en sus cabales con la capacidad de identificarse con la buena voluntad de Dios.

Lucas 8:27 Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía mucho tiempo; y no vestía ropa, ni moraba en casa, sino en los sepulcros. 8:34 Y los que apacentaban los cerdos, cuando vieron lo que había acontecido, huyeron, y yendo dieron aviso en la ciudad y por los campos. 8:35 Y salieron a ver lo que había sucedido; y vinieron a Jesús, y hallaron al hombre de quien habían salido los demonios, sentado a los pies de Jesús, vestido, y en su cabal juicio; y tuvieron miedo.

Esta es la obra que Cristo hizo en nuestro espíritu a través de su sacrificio en la Cruz y la que el Espíritu Santo procura en nuestra alma a través de la renovación de nuestra mente: llevarnos a la cabalidad de nuestros actos, porque cuando no sabemos quiénes somos nos comportaremos como lo que no somos.

2. La renovación de nuestra mente restaura nuestra estima.

Cuando hablamos de baja autoestima o de falta de autoestima, nos referimos a una percepción de nosotros mismos que nos impide percibirnos como personas valiosas, talentosas o simplemente tener un juicio objetivo respecto a quiénes somos.

Romanos 12:3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Por lo regular se acostumbra ver este texto desde una solo cara de la moneda, creyendo que solo apunta a derribar la altivez, pero lo que no descubrimos es que la intención de Dios a través del apóstol es guiarnos a mantenernos dentro del concepto o medida equilibrada, en el sano juicio que Dios determino que ahora tuviésemos en Él y que está sujeto a la renovación de la que Pablo nos viene hablando en el versículo anterior. El tener un concepto por debajo de la consideración de Dios lo deshonra, pues causa un daño a la integridad del propio sujeto, ya que le impide el crecimiento espiritual y causa un perjuicio a la iglesia al privarla de una contribución necesaria de parte de cada miembro.

Juan 8:10 Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? 8:11 Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más. Los religiosos de la época convencidos de su estatura superior trajeron a una mujer sorprendida en el pecado del adulterio, con seguridad la vergüenza producto de las acusaciones de sus jueces por su pecado la hizo llegar frente a los pies de Jesús no solo semidesnuda, sino completamente con un auto estima por el suelo. El Señor la restaura al descubrirle, que no había uno solo libre de condenación y le da la clave para mantener el equilibrio de en su dignidad restaurada al decirle: "Vete y no peques más"

Jesús nos restauró nuestra dignidad, Él nos liberto de la esclavitud del pecado y hoy a través de la renovación nos libró de una mente que nos condena, que nos hace sentir indignos y rebaja el valor que realmente hoy ostentamos. Debemos tener cuidado si hay alguien que tenga el poder para hacernos matoneo, será siempre nuestra mente.

De que debemos estar convencidos: "2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas".

Hay quienes no recibimos las bendiciones de Dios porque la mente nos lleva a evocar nuestro pasado y nos descalifica para ser dignos de ellas. (Mujeres que se auto laceran toda la vida)(Niñas hermosa que se ven tan mal frente a los demás)

3. La renovación de nuestra mente restaura nuestra ciudadanía.

2 Corintios 10: 3 Es verdad que vivimos en este mundo, pero no actuamos como todo el mundo. (versión lenguaje actual)

2 Corintios 10:3 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne;

Las personas solemos ser identificas del lugar que procedemos por nuestras acciones y Pablo hace un reconocimiento de que la condición de todo ser humano en la vida presente es en la carne, es decir, frente a la fragilidad común de todo mortal, expuesto a las necesidades, limitaciones, penas y aflicciones de la peregrinación temporal, y él no está exento de esas limitaciones, pero su modo de proceder no es según este mundo, sino según su ciudadanía que ahora le ha sido otorgada.

Mateo 6:31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 6:32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Jesús está llamando a sus discípulos a renovar su mente, de tal manera que vivan por cosas realmente significativas y no por aquellas que rigen la naturaleza de los hombres de este mundo. Hoy la cosmovisión de la iglesia se ha desviado al meterse en una carrera en donde la conciencia es creer que vamos a permanecer en esta tierra para siempre, hoy estamos afanados por la obtención de cosas materiales que serán destruidas por el orín y la polilla y nos hemos olvidado que los verdaderos tesoros son los que atesoramos para la eternidad.

A veces quisiéramos ser quitados del mundo para que la tentación desaparezca, pero el deseo del Señor Jesús es que permanezcamos aquí, viviendo en victoria a través de la renovación de nuestras mentes, por tal motivo Él oro al Padre: "No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal." (Juan 17:15)

Mateo 16:23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. Nosotros le somos tropiezo a Dios en la obra que está efectuando en nuestras vidas, cuando nuestra mente esta puesta en las cosas de este mundo y no en las de Él.

Conclusión

Nuestro Espíritu cedió bajo la seducción del amor de Dios, pero nuestra alma dará la pelea por no ser transformada, solo una meditación constante de la Palabra de Dios derribara todo argumento que se levanta contra el conocimiento de Cristo y nos dará la victoria para que todo lo que pensemos deje ver a través de nuestras acciones la imagen restaurada de nuestro Dios.

Pablo nos dice al cierre de su carta a los filipenses. "Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza" (Filipenses 4:8 NTV).
 
Pastor: David Bayuelo
Abril 28 de 2019
 

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