Perseverando en la renovación de la mente

Perseverando en la renovación de la menteEscuchar audio de esta predica Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Renovar significa poner una cantidad de fuerzas en movimiento para arreglar lo que sea necesario en nuestras vidas y devolvernos la posición original establecida por Dios. Es fuerza, es precisión y paciencia.
 
Es cambiar todo lo deteriorado, lo lastimado, lo herido, lo desgastado en nosotros, en algo que maravilla, en algo que incluso desafía la naturaleza. Renovar tiene que ver con desafiarnos, con retarnos, con imprimir carácter, con dar nuestro mejor esfuerzo. Renovarnos no es fácil, ni nunca va a serlo, pero el solo hecho de que Dios nos haga saber en su Palabra que existe la posibilidad de que sea una realidad, debe alentarnos, inspirarnos, e impulsarnos.

Esta forma de definir la renovación se nos presenta en las Palabras finales del apóstol de los gentiles a su más amado discípulo Timoteo: "Pero tú debes mantener la mente clara en toda situación. No tengas miedo de sufrir por el Señor. Ocúpate en decirles a otros la Buena Noticia y lleva a cabo todo el ministerio que Dios te dio. En cuanto a mí, mi vida ya fue derramada como una ofrenda a Dios. Se acerca el tiempo de mi muerte. He peleado la buena batalla, he terminado la carrera y he permanecido fiel". (2 Timoteo 4: 7 NTV)

La renovación que hallamos en Romanos 12: 2 está en la forma verbal del presente de infinitivo, así que este es un proceso que comienza con la nueva vida que Dios nos da y que se produce todo el tiempo, día tras día, sin parar, no es una carrera de corta duración, sino una maratón en la que a medida que corremos se nos desprenden cosas que aligeran la marcha, pero adquirimos otras que nos embellecen, que nos dan una nueva apariencia, que nos revisten de la grandeza del que nos transforma.

Cada día que nos levantamos en el Señor es una oportunidad de renovarnos, de insistir en una trasformación que nos conduzca a comprobar la buena voluntad de nuestro Padre, que es agradable y perfecta.

1. No te canses de renovarte, insiste y al final te vencerás.

Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Pablo nos comunica a través de este versículo el aspecto progresivo de la obra de santificación, por lo que la necesidad de renovarnos no es algo que procede de una vez por todas, sino es algo en lo que hay que insistir hasta ver formado el carácter de Cristo en esas áreas asociadas con el pensamiento del mundo y que comienza en el momento de nuestra conversión. La Nueva traducción viviente ha captado de manera estupenda el sentido de lo que el apóstol intenta decir en su traducción al decir que lo que debemos procurar de manera continua es: "Ser hechos nuevos en la actitud de nuestra mente".

2 Reyes 13:18 Y le volvió a decir (El profeta Eliseo): Toma las saetas. Y luego que el rey de Israel (Joás) las hubo tomado, le dijo: Golpea la tierra. Y él la golpeó tres veces, y se detuvo. 13:19 Entonces el varón de Dios, enojado contra él, le dijo: Al dar cinco o seis golpes, hubieras derrotado a Siria hasta no quedar ninguno; pero ahora sólo tres veces derrotarás a Siria.

Hay actitudes en nosotros que claramente tienen una identificación con este mundo y que van en contra posición a la voluntad de Dios, pero solo si insistimos en su renovación hasta derrotarlas esta nos conducirá a la transformación que tanto hemos deseado. ¿Con que está conforme usted, ante que actitudes mentales se ha rendido? Es hora de levantarnos y golpear y golpear hasta que desaparezcan por completo de nuestras vidas, es hora de salir del círculo vicioso, es hora de ir por más en nuestras vidas.

Jueces 16:20 Y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él. 16:21 Más los filisteos le echaron mano, y le sacaron los ojos, y le llevaron a Gaza; y le ataron con cadenas para que moliese en la cárcel. Sansón era alguien vencido por sus deficiencias de carácter, nunca se decidió por una renovación en su vida, y creyó que sus actitudes malsanas nunca le pasarían la cuenta de cobro. Lo que no insistimos en vencer, finalmente nos vencerá.

Lucas 22:61 Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces. 22:62 Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente. Pedro venía con serias deficiencias en su carácter que lo arrastraron al punto que término llorando amargamente. Hay que enfrentar continuamente lo que está mal en nuestra mente, nunca se renovara si tan solo lo ocultamos o justificamos (Es que soy humano).

2. Debemos procurar que la renovación de nuestra mente sea algo permanente.

Hay actitudes que a veces creemos vencidas pero pasado el tiempo tienden a reaparecer, ciertas circunstancias las dejan una vez más al descubierto, esto es producto de no haber sufrido una verdadera renovación.

Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Pablo nos está comunicando que los pensamientos conforme al mundo deben desaparecer y la voluntad de Dios se debe entronar en su lugar, ya que las zonas oscuras de nuestra mente solo se vencen con la llegada de luz de la revelación de la Palabra de Dios. En carta a los Corintios el apóstol Pablo les dice ¿Y qué comunión tiene la luz con las tinieblas? En otras Palabras si la luz llega, la oscuridad se va.

¿Cuantos de nosotros actuamos incorrectamente en la ignorancia de nuestro pensamiento y frente a ser alumbrado los ojos de nuestro entendimiento abandonamos nuestras malas acciones?

Juan 4:15 La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. 4:16 Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. 4:17 Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; 4:18 porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad. 4:28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: 4:29 Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo? 4:19 Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta.

Hay deficiencias en nuestro carácter en las que somos recurrentes a pesar de perseverar en renovarlas, el error está en que intentamos cambiarlas con cosas diferentes a la revelación de la voluntad de Dios. Esto suele pasar en la vida de aquellos que no nos disponemos para que el Señor obre una transformación radical, aquellos que somos tibios en nuestra decisión, o que nos seguimos acomodando en nuestra propia prudencia. Hay personas que tienen una relación toxica con su mente, le permiten que ella determine su valor, que les torture todo el tiempo, a veces creen que el problema está afuera y la verdad es que su más grande enemigo es su mente. La depresión es producto de esto, terminan escondiéndose de los demás y lo que realmente están procurando es esconderse de sí mismos, como si eso fuese posible, la mente seguirá haciendo de las suyas. Tu eres un ser tripartito y tu espíritu es más fuerte que tu mente no te dejes vencer. (Alma mía alaba a Jehová)

Juan 13:8 Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo. 13:9 Le dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza. 13:10 Jesús le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos. Aquí hay algo que parece una contradicción y que es muy importante entenderlo. Las personas en los tiempos de Jesús acostumbraban a lavarse los pies al llegar a sus casas por causa del polvo que se les adhería al caminar por las calles polvorientas, así que Jesús lo que le manifiesta a Pedro es la necesidad de renovarse de manera continua mientras transitara por este mundo, porque aunque él los había hecho santos por su Palabra, siempre habrían cosas que intentarían pegárseles y que hacían parte del pensamiento del mundo. (Una ola de pensamientos sobre el éxito que no tienen nada que ver con la Palabra de Dios)

3. Las circunstancias que Dios permite no procuran detener la renovación sino descubrirnos lo que debe cambiar.

Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Pablo nos anuncia que la renovación es un proceso de toda la vida, en ningún momento podemos conformarnos con los pensamientos que provengan del mundo, hay que seguir avanzando. Así que para seguir adelante tienes que preguntarte: ¿qué es lo que te detiene, que es lo que te frustra?, debes identificarlo y pedirle a Dios su ayuda para vencerlo a través de su Palabra.

Éxodo 7:3 Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas. Dios hasta que no purifico a su pueblo lo necesario, no lo saco de Egipto, el Faraón tan solo fue su catalizador (Acelerante), sino hubiese sido así ellos seguirían en su esclavitud. A veces surgen cosas en el proceso que procuran frustrarnos en nuestro deseo de renovarnos pero realmente están puestas allí para revelar lo que necesita seguir siendo limpiado.

Hay que renovar el concepto que tenemos de Dios en nuestras mentes, Él no es una cajita mágica de la cual salen sorpresas, verlo de la manera equivocada nos impedirá el obrar de su proceso santificador en nosotros, si decides renovarte, Él te transformara.

Nosotros acostumbramos a acomodar las cosas con tal de que funcionen, el Señor obra de manera perfecta, todo debe encajar y funcionar a la perfección para pasar al siguiente pasó dentro de nuestra santificación. Tú y yo podemos estar dándole tal crédito a las circunstancias que decidimos convivir con ellas, deteniendo la renovación que está siendo el obstáculo para nuestra transformación.

Dios y una y otra vez nos permitirá pasar por circunstancias que nos dejaran ver la medida de nuestra renovación en Él, mientras no permitamos que la Palabra nos las alumbre.

Seguir resistiéndonos a la decisión de renovarnos nos conducirá a atrasar un proceso escrito por la mano de Dios, con lo que debemos contar es que Él tiene la eternidad para terminar la buena obra que empezó. El Señor en la cadena de producción no va permitir que pase alguien defectuoso (Lo corruptible no heredara, lo incorruptible, el hombre que no se vistió de bodas). (Abraham dos veces fue pasado por el mismo proceso, los discípulos en la barca)

Conclusión

El conquistador español Juan Ponce de León dedicó su vida a buscar la esquiva Fuente de la Eterna Juventud, que según decían, tenía la virtud de devolver la hermosa y lozanía a aquel feliz mortal que tuviera la dicha de beber de sus místicas aguas. Un descubrimiento de esta magnitud aseguraba una riqueza más allá de toda avaricia y un gran prestigio, sin embargo ya sabemos el final de la historia, Juan Ponce de León envejeció y murió sin haber hallado la dichosa fuente.

En la búsqueda del cambio radical que propone la Biblia muchos se han extraviado. Porque el verdadero significado de renovarse es a ser nuevo, es procurar la medida de la primera creación de Dios. Así encontramos que cuando algo se renueva significa que a ese algo se le devuelve la calidad que tenía al principio, como cuando era recién hecho.

Renovarse es una palabra que antagoniza con envejecerse o con volverse obsoleto.

En Dios todos los días son una oportunidad para insistir en el cambio, lo que no hiciste ayer hazlo hoy.
 
Pastor: David Bayuelo
Abril 7 de 2019
 

En video:

Comunidad Cristiana el Camino de Bogotá
Calle 98 No. 69 - 64 La Floresta - Teléfono: (57) (1) 358 67 27 - Bogotá D.C. (Colombia) - Powered by Ingeniero José Barrios Meléndez.