El Dios de quien dependo

El Dios de quien dependoEscuchar audio de esta predica Efesios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 1:4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 1:5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,

Esta epístola escrita por Pablo posee dos divisiones claves, una primera parte entre los capítulos uno al tres que nos permite descubrir la las bendiciones constituidas en Cristo que le otorgan una posición privilegiada al creyente y una segunda que va desde el capítulo cuatro al seis que lo conducen a la práctica desde esa nueva posición. La carta arranca identificando algunas de estas bendiciones: escogido, sin mancha, adoptado, aceptado, perdonado, predestinado, y sellado.
 
Ahora, si hay algo que el apóstol mantendrá de manera recurrentemente a través de todo su escrito, es el reconocimiento de quien merece la gloria por todas estas innumerables bendiciones. Es como si llevara al lector a través de un hilo conductor que finalmente lo coloca ante la realidad que todo lo que hoy posee es por la obra sacrificial efectuada por el Señor Jesús en la cruz del calvario, impidiéndole que asuma cualquier creencia de que en él mismo puede existir algún merecimiento por los favores recibidos. Efesios 2: 8 nos permite ver con mucha más claridad lo que Pablo nos quiere compartir: Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 2:9 no por obras, para que nadie se gloríe.

Partiendo de aquí; la conclusión que debe quedarnos a todos los que nos exponemos a esta revelación, es que no hay manera en que podamos vivir en la plenitud de los designios Divinos sino generamos una absoluta dependencia del único y verdadero Dios. Hay que reconocer que nuestra vida no sería nada, sino es por la intervención del Señor en medio de una caída libre que nos llevaba a ser destruidos eternamente. Esto debería hacernos más fácil el tomar la decisión de no vivir por nuestra propia cuenta, sino entender que si deseamos que todo lo que hagamos guarde un valor eterno hay que reconocer quien es él que nos da la fuerza y poder para lograrlo.

1. Depender de Dios; es hacer un reconocimiento continuo de donde proceden todas nuestras bendiciones.

Efesios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,

Pablo comienza este versículo con una bendición que procura expresar una alabanza emotiva a aquel que es el consumador de todos los beneficios espirituales que se relacionan con la vida eterna, entre los que se incluyen los de orden material en la medida en que facilitan el progreso espiritual del creyente. De la misma manera encierra todas estas bendiciones; "en Cristo", queriendo abarcar solo el Instrumento por el cual Dios nos bendice y el medio vital en el cual se cumple la bendición Divina.

En una ocasión un elefante fue a pasar un puente de bambú, la estructura de este mientras lo hacía crujía como si fuera a ser derribado, en algún momento paso por la cabeza del elefante que este se podía destruir, pero finalmente llego del otro lado y de manera inmediata una pulga que llevaba en su oreja exclamo ¡Carambas como hicimos crujir ese puente!

Aunque nos parezca chistoso el atrevimiento de la pulga, es la manera como muchos de nosotros vivimos cotidianamente, alejados por completo del reconocimiento que se merece aquel que hizo todo para que pudiéramos ser tan ampliamente bendecidos.

Cuando leemos palabras como las del apóstol Pablo es admirable su capacidad de reconocer que todo en su vida y la de cada creyente es producto de un esfuerzo único; El del Señor, pero escucharlo en la boca del Jesús debe generar en nosotros una profunda necesidad de imitarlo. "No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre". Juan 5:30

Diga con migo: "Separados de Él nada podemos hacer"

Tenga en cuenta que siempre está presente la tentación de llevarnos una gloria que no nos pertenece.

2. Depender de Dios; es reconocer todo el tiempo que Él fue quien nos escogió.

Efesios 1:4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,

El apóstol nos dice que tú y yo estábamos en la mente de Dios antes de que colocara los fundamentos de la tierra, todo lo que Él determino que bendijese nuestras vidas no fue suscrita a un sorteo o al deseo caprichoso de un ser supremo, sino a la elección conciente de nuestras vidas por su absoluto amor. Pablo al hacer un reconocimiento como este procura generar una dependencia total del Dios que nos escogió, él deseaba que los creyentes de Éfeso y de todos los tiempos adquirieran la conciencia que solo vale la pena vivir para Él y por Él.

En estos días Dios me dio una grata sorpresa a través de uno de los hombres que me genera más admiración sobre la tierra, él me pidió que fuese a su congregación a predicar, tal vez para otros eso no guarda mucha significancia, pero para mí era un sueño cumplido. Ahora piense en que esta persona es un mortal más, alguien como usted o como yo, pero de quien Pablo nos habla que levanto su mano y nos señaló, es el mismísimo Dios, si alcanzamos a ver el valor de esta revelación tendríamos que pensar que todo lo que somos y todo lo que tenemos sin escaparse absolutamente nada debe depender de Él.

2 Corintios 8:1 Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia; 8:2 que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad. 8:3 Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aún más allá de sus fuerzas, 8:4 pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos. Que extraordinario ejemplo el que nos dan las iglesias de Macedonia en cuanto a la dependencia absoluta de Dios, aunque sus vidas pudieran estar en un estado de absoluta pobreza Pablo nos dice que su disposición fue dar lo que estaba en su alcance y fuera de él para bendecir la obra de quien los había escogido por pura gracia.

Marcos 12:42 Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante. 12:43 Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; 12:44 porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento. Esto es depender absolutamente de Dios. Esta mujer dispuso colocar la plenitud de su confianza en el Dios de quien dependía.

Cuanto nos cuesta vivir bajo la dependencia de quien nos escogió para darnos vida, guardamos una sensación (porque tan solo es eso), que depender de nosotros mismos nos garantiza algo, pero si pudiéramos ver el estado de fragilidad e indefensión en el que estamos con seguridad correríamos nuevamente a meternos en el hueco de su mano.

3. Depender de Dios; es reconocer que lo que hizo por nosotros fue solo su iniciativa.

Efesios 1:5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,

Pablo nos habla de ser elegidos, predestinados, adoptados y todo esto desde antes de la fundación del mundo, así que es imposible que de nosotros pudiera surgir cualquier tipo de iniciativa para recibir tan maravillosos favores, entonces ¿de quién surgió todo este deseo? Del puro afecto de la voluntad de Dios, en otras Palabras porque a Él le dio la gana. La expresión puro afecto o beneplácito como se halla en otras versiones proviene del griego "eudokía", que quiere decir buena voluntad.

Nosotros venimos con la mentalidad de que nada se recibe gratis en este mundo, si alguien me da algo es porque está esperando algo a cambio y si yo doy algo es porque después espero que se me devuelva. Pero según las escrituras nos muestran en el libro de Efesios que Dios nos dio bajo el principio enseñado por Jesús: "que era mejor dar que recibir".

¿Ha compartido usted con alguien que resulte ser desagradecido? El no depender por completo de Dios es una forma de desagradecimiento, el ya hizo todo por nosotros pero nuestro orgullo no nos permite recibirle, queremos obtener las cosas por nuestra propias fuerzas sin darnos cuenta que hasta estas provienen de Él.

Conclusión

1 Crónicas 21:1 Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a que hiciese censo de Israel. 21:2 Y dijo David a Joab y a los príncipes del pueblo: Id, haced censo de Israel desde Beerseba hasta Dan, e informadme sobre el número de ellos para que yo lo sepa. 21:3 Y dijo Joab: Añada Jehová a su pueblo cien veces más, rey señor mío; ¿no son todos éstos siervos de mi señor? ¿Para qué procura mi señor esto, que será para pecado a Israel? 21:4 Mas la orden del rey pudo más que Joab. Salió, por tanto, Joab, y recorrió todo Israel, y volvió a Jerusalén y dio la cuenta del número del pueblo a David.

David Cometió el error de censar al pueblo, una manera de declararle a Dios que dependía de sí mismo.

Debemos hacernos consientes que Dios es quien hizo todo y nos dio todo, dediquémonos a caminar sobre la historia escrita por sus manos, entreguemos nuestras vidas a deleitarnos en su gracia y favor a través de una dependencia absoluta.
 
Pastor: David Bayuelo
Abril 5 de 2019

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