Vidas Remendadas No Renovadas

Vidas remendadas no renovadasEscuchar audio de esta predica  Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
 
Los cristianos debemos saber que hay una diferencia bien marcada entre principios y medios, los principios son dados en la Biblia por precepto o ejemplo, los medios cambian día a día o de año, en año. Los medios se relacionan con, cómo hacemos las cosas; hoy tenemos televisión, el apóstol Pablo no tuvo televisión, nosotros hoy vamos a de un lugar a otro en nuestros autos, Pablo nunca viajo en auto, hoy puedo predicar a través de un sistema de amplificación, Pablo no tuvo uno de estos, tenemos imprentas, portátiles, tabletas, celulares, redes sociales, internet, con seguridad muchos de ustedes tienen la habilidad que se requiere en el manejo de estas cosas, que todo el tiempo están cambiando y que con seguridad mañana ya serán obsoletos.

La diferencia entre los principios y los medios es que los primeros nunca cambian, los principios solo están en la Palabra de Dios, están incorporados en ella, desde siempre y para siempre. ¿Cuáles son estos principios? La oración, la santidad, la unción, la predicación, ganar almas, fe, la llenura del Espíritu, todas estas cosas y muchas más que se encuentran en las escrituras nunca cambian. No importa donde estemos, o en que época, o que cultura, estas cosas siempre serán las mismas.

El deseo de Dios es que todos estos principios que representan su buena voluntad, estén escritas a través de la renovación de la mente en nuestros corazones y que a través de su enseñanza podamos entender que no se trata de cambiar nuestros medios para poder alcanzar su plenitud, sino que permitamos que el Espíritu Santo por la Palabra entrone el pensamiento de Dios en nuestra mente.

¿Se ha hallado usted con el deseo de encontrar algo que se ajuste a su parecer para acomodarse en ello, pero a pesar que lo encuentra no se halla satisfecho? Si usted es portador del Espíritu Santo es imposible que le coloque una venda en la boca, el gritara y gritara en su interior si hay algo que no concuerda con la verdad. La renovación no se trata de buscar que Dios se ajuste a nuestra voluntad a través de nuestros medios, sino que nosotros hagamos los cambios pertinentes y radicales para alinearnos con la de Él.

1. La renovación del entendimiento no se trata de hacer remiendos a nuestra vida con la verdad de Dios.


Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Renovación significa: Hacerlo de nuevo, sustituir una cosa vieja por otra nueva de la misma clase, remplazar algo.

Lucas 5:36 Les dijo también una parábola: Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo. Toda esta parábola parte con una pregunta de parte de los escribas y fariseos: "¿Por qué los discípulos de Juan ayunan muchas veces y hacen oraciones, y asimismo los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben?" La respuesta de Jesús parece que se hallara fuera de contexto, pero en realidad lo que procura decirles es que ellos jamás podrán entender la plenitud de sus palabras y mucho menos de su voluntad, mientras sigan tratando de colocar remiendos de las Palabra de Dios a sus tradiciones. La indicación de Jesús es clara solo a través de un proceso completo de renovación ellos podrán tener entendimiento y mientras esto no pase todo lo que Él les diga será un desperdicio.

Jesús sin duda era y es la plenitud de la Palabra encarnada, pero ellos al no querer experimentar una renovación total quedaban eximidos de que se vertiera en ellos.

Hay quienes queremos más en nuestras vidas, más de Dios, más de la plenitud de su Palabra, más de sus promesas, anhelamos un viraje radical, pero bajo la premisa de que la verdad de Dios sea nuestro remiendo y con el Señor es todo o nada. Deseamos un nueva vida matrimonial, pero con nuestra prudencia y pedazo de remiendo de su verdad, así lo aplicamos en el área financiera, en el tema de nuestros hijos, nuestras relaciones y ni que decir de lo más importante; en nuestra vida espiritual y Jesús nos dice al igual que a los religiosos de su época: "Eso no es más que un desperdicio".

2 Reyes 5:10 Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio. 5:11 Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra. 5:12 Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado. 5:13 Más sus criados se le acercaron y le hablaron diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio? 5:14 El entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio.

Esto es lo que Dios desea; que derrotemos nuestra prudencia a través de la renovación del entendimiento y de esta manera Él pueda operar una restauración total de nuestras almas, que su Palabra se entrone cien por ciento en nuestros corazones.

2. La renovación del entendimiento no permite hacer remiendos en nuestra Religiosidad con la verdad de Dios.

Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Lucas 18:9 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: 18:10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. 18:11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; 18:12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. 18:13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. 18:14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido. El fariseo se otorgó una medida que no correspondía con la verdad, el mismo se auto engaño con remiendos de cosas verdaderas (Oraba consigo mismo dice la escritura): "No soy un ladrón, ni un injusto, no soy adultero, ayuno dos veces a la semana, doy diezmo de todo lo que gano". Él no quería ver cuál era la realidad de su vida, la medida correcta de quien era la tenía Jesús, pero al él solo le importaba ser auto justificado. Contrario a esto el publicano se despojó de toda su religiosidad, él no quería ni levantar sus ojos al cielo, se sentía indigno así que le descubre el corazón a Dios para darle paso a la renovación de Dios y ser transformado por completo.

Hay que quitarnos todo aquello con lo que nos auto justificamos, ocultando nuestra realidad, al igual que el fariseo nuestra vida puede estar orando consigo mismo, no orándole al Señor y mientras esto sea lo que sucede estaremos moviéndonos en un espíritu religioso que solo procura colocarle remiendo a la verdad de Dios y sin una exposición real a la Palabra que nos transforme por completo.

Lucas 16:14 Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros (Idolatría), y se burlaban de él. 16:15 Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.

La expresión: "avaros" es que ellos mismos se idolatraban, (Colosenses 3:5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;) esta es la razón por la cual tenían la capacidad de auto justificarse delante de los hombres, pero Dios si sabía cuál era la verdad de sus corazones y quien hace esto jamás tendrá la oportunidad de renovarse para sufrir una verdadera transformación.

Génesis 3:7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. 3:8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Adán y Eva intentaron cubrirse con la religiosidad y Dios los desnudo para poder cubrirlos luego con la verdadera justicia.

¿Estamos dispuestos a que nuestros ojos sean abiertos por Dios para ver nuestra desnudes? Si permitimos esto, Él después nos vestirá con sus ropas de justicia y sufriremos una transformación total. Génesis 3:21 Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.

3. Solo si no nos conformamos los remiendos desaparecerán y todo en nosotros será renovado.

Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

No conformarnos; es salirnos de nuestro estado de aparente comodidad en nuestros pensamientos, en nuestras formas, en el amoldarnos a nuestros remiendos de vida. Esto es esencial si deseamos que nuestra vida alcance la plenitud de lo que Dios ha diseñado para nosotros. Dios nos está diciendo que es tiempo de salir de la mediocridad en que nos mantiene el auto engaño, debemos cansarnos de la pobreza en la que estamos a pesar de todas las riquezas gloriosas para las que fuimos destinados.

Lucas 5:37 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán. 5:38 Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan.

Si deseamos ver que nuestra vida avanzar, debemos entrar en la radicalidad, porque el vino nuevo solo se vierte en odres nuevos, y así garantizamos el vivir la vida plena y abundante que Cristo nos brindó al sacrificarse por nosotros en la cruz. Si usted desea un cambio rotundo en su vida, hay que cansarse de los remiendos.

Mateo 4:21 Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó. 4:22 Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron. Estas redes representaban su vida, su existencia misma y que hacían ellos: remendarlas. Pero cuando Jesús se les apareció dejaron su odre viejo para darle paso a uno nuevo, su nueva vida sería el mismo Cristo.

Hay quienes podemos estar esperando que algo pase, hemos hecho esfuerzos notables, pero la pregunta que debemos hacernos es ¿Estamos alineados con los remiendos de nuestra prudencia o con la voluntad de Dios? Coloque en entre dicho todo y sométalo a una estricta revisión por la Palabra de Dios, no por su tradición y entonces sabrá cuál es su realidad.

Conclusión

Lucas 8:41 Entonces vino un varón llamado Jairo, que era principal de la sinagoga, y postrándose a los pies de Jesús, le rogaba que entrase en su casa; 8:42 porque tenía una hija única, como de doce años, que se estaba muriendo. Y mientras iba, la multitud le oprimía. 8:49 Estaba hablando aún, cuando vino uno de casa del principal de la sinagoga a decirle: Tu hija ha muerto; no molestes más al Maestro. 8:50 Oyéndolo Jesús, le respondió: No temas; cree solamente, y será salva. 8:51 Entrando en la casa, no dejó entrar a nadie consigo, sino a Pedro, a Jacobo, a Juan, y al padre y a la madre de la niña. 8:52 Y lloraban todos y hacían lamentación por ella. Pero él dijo: No lloréis; no está muerta, sino que duerme. 8:53 Y se burlaban de él, sabiendo que estaba muerta. 8:54 Mas él, tomándola de la mano, clamó diciendo: Muchacha, levántate. 8:55 Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó; y él mandó que se le diese de comer. 8:56 Y sus padres estaban atónitos; pero Jesús les mandó que a nadie dijesen lo que había sucedido.

Hay quienes en medio de conformarnos hemos llegado a experimentar la desesperanza, que las cosas son así y no hay nada que las pueda cambiar, pero Dios nos invita a no temer y a creer solamente, como lo hizo con Jairo y el transformará nuestra realidad, en su verdad. El hoy te dice: "Nada está perdido, nada está muerto, solo estaba dormido, ahora ¡levántate!"
 
 
Pastor: David Bayuelo 
Febrero 24 de 2019
 

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