Esclavos de la Mente

esclavos de la menteEscuchar audio de esta predica Romanos 12:2 Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.
 
¿Ha escuchado alguna vez que si se expone al sereno se enferma, o si coloca los pies recién levantado en el piso se refría? Este tipo de cosas y muchas más a veces las adoptamos como ciertas, sin tener una razón verídica o al menos científica. Y ni que decir de las muchas que son simples agüeros que les otorgamos tal valor que alcanzan a tener la capacidad de dominarnos frente a ciertas circunstancias. (De ninguna manera me paso por debajo de una escalera, me va mal si veo un gato negro, siempre debo levantarme con el pie derecho, cuidado y se me rompe un espejo, ni por equivocación abro una sombrilla dentro de una casa, me va mal sino me persigno antes de salir de la casa etc.). No se si puede darse cuenta el poder que le conferimos a todo este tipo de cosas al punto que pueden terminar esclavizándonos.

Cuando Pablo nos plantea la necesidad de renovarnos en nuestra mente precisamente nos quiere conducir a poder gozar plenamente de la libertad que nos ha dado el Señor Jesús, hay quienes cautivados por nuestras tradiciones aun vivimos esclavos y sin una oportunidad de poder descubrir la clase de vida que Dios ya nos dio.

Jesús en distintas ocasiones confronto a los líderes religiosos de su época por sus estructuras que en muchos casos no solo resultaban perjudiciales para ellos, sino para aquellos que los seguían. Mateo 23:13 Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.

Lucas 16:30 El entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. 16:31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos. Abraham estaba profetizando lo que claramente pasaría con el Señor Jesús, el mismo Dios viniendo a su pueblo pero ellos no le reconocerían, ni le recibirían, ni aun después de haber resucitado de los muertos, porque lo que esclavizaba sus vidas era la tradición que atesoraban en sus mentes.

¿Ha pensado alguna vez en que su vida puede ser 100% mejor, que hay mejores formas de hacer las cosas sin sentirse ahogado o constreñido, ha considera que clase de libertad fue la que le dio Cristo?

1. Ser esclavos de nuestra mente, es el mayor enemigo de la renovación.


Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

"No permitan que su mente sea esclavizada por los designios de este mundo, libérenla a través de la renovación del entendimiento para que sufran una transformación", Esta sería una de las formas en que podemos entender este imperativo anunciado por Pablo.

Marcos 7:13 invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas. Recordemos que nosotros fuimos renacidos por la Palabra de Dios (1 Pedro 1: 23), esta misma Palabra es la que tiene el poder de transformar nuestras almas y Jesús es claro en afirmar que si hay algo que tiene la capacidad de mantener esclava nuestra mente para que no experimente ningún cambio es la tradición. Todos nosotros somos producto de aquello en lo que fuimos instruidos desde que nacimos, nuestra forma de hablar, de pensar, incluso de juzgar están amparadas en cada cosa que hemos ido sumando a nuestra mente a través de los años. El apóstol procura con este texto que nos veamos frente a la necesidad de que así como Cristo rompió las ataduras que nos esclavizaban en nuestro espíritu al pecado, que ahora podamos a través de la renovación del entendimiento romper con toda tradición que tiene el poder de capturar nuestra mente.

¿Qué tan significativo es esto en el orden práctico de nuestras vidas? Piense por un momento en todos los malos hábitos que tienen la capacidad por más que se esfuerce en cambiarlos de volver aparecer una y otra vez. Cuantos de nosotros estamos experimentando la dominación de algunas cosas de este mundo a través de la mente.

La tradición tiene la capacidad de esclavizarnos y llevarnos en contravía de los designios de Dios.

Tradición (Paradidomi): Preso o encarcelado, el tener una mente presa en nuestros paradigmas nos impide ver más allá de nuestras narices, Dios quiere alumbrar nuestros ojos. Los Judíos no pudieron ver a la Palabra hecha carne, por sus paradigmas (A los suyos vino y los suyos no los recibieron)

2. No podemos permitir que nada mantenga nuestra mente esclava.

Gálatas 5:1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. 5:2 He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo.

La secta de los judaizantes procuraban traer a los creyentes de Galacia de vuelta a algunas tradiciones judías y Pablo es enfático en afirmar que el volver a esto, era volver a la esclavitud. Pablo es tan firme en esta apreciación que él no escatima en describir a estos hombres con calificativos que resultan ser fuertes en los oídos de sus lectores. Filipenses 3:2 Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo.

Esto es exactamente lo mismo que pasa cuando después de ser esclavos de todo lo que arrastrábamos al llegar a Cristo mal interpretamos lo que significa nuestra nueva vida en el Señor, llegando a creer que se trata de adoptar un sin número de nuevas reglas esclavizantés. En otras palabras esto es como si usted hubiese estado secuestrado durante toda su vida y cuando sale del cautiverio lo está esperando alguien más para volverlo a secuestrar.

Mateo 16:11 ¿Cómo es que no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardaseis de la levadura de los fariseos y de los saduceos? 16:12 Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos.

Está claro que nuestro enemigo no desea que podamos gozar de la entera libertad que nos fue otorgada y hará todo lo necesario con tal de mantenernos esclavos a través de nuestra mente.

Colosenses 2:20 Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos 2:21 tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques.

1 Corintios 10:27 Si algún incrédulo os invita, y queréis ir, de todo lo que se os ponga delante comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia. 10:29 La conciencia, digo, no la tuya, sino la del otro. Pues ¿por qué se ha de juzgar mi libertad por la conciencia de otro? 10:30 Y si yo con agradecimiento participo, ¿por qué he de ser censurado por aquello de que doy gracias? 10:31 Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. 10:32 No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios; 10:33 como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.

Pilas con los prejuicios, Pablo no tenía ninguno, después que su conciencia estuviera limpia él no tenía problema con nada ni nadie, no debemos dejarnos esclavizar por nuestra mente, recuerda que lo importante es saber que tenemos una motivación limpia, hasta cuando nos equivocamos.

3. El permitir que Dios limpie continuamente nuestra mente nos mantendrá libres.


Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

La palabra renovación en este texto se halla en la forma verbal del presente continuo, ya que el asunto según Pablo no solo está en lo que el mundo sembró en nuestra mente en todos los años que Cristo no estuvo en ella y que ahora debemos renovar, sino también en lo que seguirá sembrando.

Juan 15:1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. 15:2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. 15:3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.

Jesús utiliza un símil que resulta muy útil frente a la necesidad de renovar continuamente nuestro entendimiento. Nosotros somos los pámpanos que requerimos una constante limpieza en nuestra mente de parte del labrador para mantenernos libes de todo aquello que quiere impedirnos una vida fructífera.

Salmos 119:9 ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.

Debemos dejar que Dios nos liberé con su Palabra de todo lo que está en mi mente que domina mis acciones. 1 Corintios 6:12 Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.

Debemos tener cuidado porque una mente no renovada gobernará nuestras acciones, una mente renovada dejará al Espíritu de Dios que determine su camino. Jesús guiado por el Espíritu al desierto, Pablo conducido a Filipos. Romanos 8:14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.

Conclusión

Una persona dominada por una mente no renovada debe estar dispuesta a que en cualquier momento se desate un desastre en su vida.

En una universidad cuando fueron a tomar el último examen del semestre, el profesor entro al salón y este que era reconocido por ser una cuchilla llego con los exámenes debajo de su brazo diciendo: "voy a hacer un trato con ustedes, si quieren un cuatro en este examen retírense del salón de una vez", lo que llevo a los estudiantes a mirarse unos a otros como si fuera una broma. Pero el profesor una vez más insistió: "Si quieren un cuatro en este examen retírense del salón en este momento". Lo que llevo a que uno de los estudiantes reconocido por su mediocridad tomara la iniciativa y saliera del salón y con él la mayoría de la clase, solo el 10% quedaría, lo que eran conocidos como los sabe lo todo. Después de esto el profesor cerró la puerta y les dijo a los que habían quedado: " Yo quiero que ustedes comprendan que la vida cumple con sus estándares y una gran parte de su éxito no es su educación, una gran parte de su éxito son los estándares que han puesto en su mente y el nivel de vida que vives nunca será más grande, que el estándar que tú tienes en tu mente. Ahora ustedes pueden ver sus examen" Así que los estudiantes voltearon su hoja y en ella decía: "felicitaciones tu acabas de recibir un cinco".

El permitir que nuestra mente nos esclavice con los estándares del mundo siempre nos mantendrá en una vida de mediocridad, este es un año de ir por más, vamos por la excelencia de la vida que Dios nos ha regalado.
 
 
Pastor: David Bayuelo 
Febrero 3 de 2019

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