Creyendo Por Un Sueño

Creyendo por un sueñoEscuchar audio de esta predica Jueces 6: 36 – 40 Y Gedeón dijo a Dios: Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho, 37he aquí que yo pondré un vellón de lana en la era; y si el rocío estuviere en el vellón solamente, quedando seca toda la otra tierra, entonces entenderé que salvarás a Israel por mi mano, como lo has dicho. 38Y aconteció así, pues cuando se levantó de mañana, exprimió el vellón y sacó de él el rocío, un tazón lleno de agua. 39Mas Gedeón dijo a Dios: No se encienda tu ira contra mí, si aún hablare esta vez; solamente probaré ahora otra vez con el vellón. Te ruego que solamente el vellón quede seco, y el rocío sobre la tierra. 40Y aquella noche lo hizo Dios así; sólo el vellón quedó seco, y en toda la tierra hubo rocío.
 
 
Cuando pensamos en Gedeón, este es un personaje que creemos que podemos relacionar fácilmente con la incredulidad, su insistencia una y otra vez pidiendo pruebas para tener la certeza que la Palabra de Dios se iba a cumplir para su vida nos conduce a esta rápida conclusión. ¿Pero es así realmente?

Cuando leemos Romanos 10: 17 donde el apóstol Pablo nos dice: "Así que la fe es por el oír, y el oír, y el oír, y el oír, por la palabra de Dios, tenemos que revaluar nuestra primera apreciación sobre este hombre, ya que en este texto en el libro de Jueces Dios lo encuentra en un estado de incredulidad, pero él decide no quedarse así, sino que procuro apelar a la gracia de Divina para salir de allí, por esta razón es que pediría una y otra vez la manifestación del poder de Dios. Gedeón a pesar de su realidad no pensó en renunciar al propósito con que Dios lo retaba, sino que hizo todo lo necesario para que su fe creciera y así poder alcanzar cada una de las bendiciones propuestas.

Jueces 6: 11 – 18 nos dice: Y vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas. 12Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente. 13Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas. 14Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo? 15Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre. 16Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo,

y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre. 17Y él respondió: Yo te ruego que si he hallado gracia delante de ti, me des señal de que tú has hablado conmigo. 18Te ruego que no te vayas de aquí hasta que vuelva a ti, y saque mi ofrenda y la ponga delante de ti. Y él respondió: Yo esperaré hasta que vuelvas.

Si meditamos con cuidado en este pasaje descubrimos que en principio él cuestiono a Dios, coloco su desesperanza y sus limitantes por encima de lo que el Señor le estaba diciendo; ninguna de estas cosas eran suficientes para detener el plan de Divino, pero si una cosa: su falta de fe. Así que él Señor con todo su amor y paciencia, como lo hace con nosotros, haría todo lo necesario para levantar un héroe de la fe.

1. Dios sabe que la clave para la consecución de sus planes en nuestras vidas está en hacer que nuestra fe crezca.

Jueces 6: 11- 12 nos dice: Y vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas. Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente. Dios estaba estimulando la fe de Gedeón, diciéndole no lo que era, sino lo que sería cuando quitara de en medio la incredulidad que había en su vida.

"Dios llama las cosas que no son como si fuesen"; esta es una afirmación hecha por el apóstol Pablo en el libro de Romanos refiriéndose a otro héroe de la fe; a Abraham, a quien Dios le había prometido algo absolutamente inviable en lo natural dada su consideración de tener un cuerpo como casi muerto, sumado a la esterilidad de su esposa, pero Dios estimula su fe llamándole: "Padre de muchas gentes". (Romanos 4: 17)

Filipenses 2: 3porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. La fe con la que nos salvamos, la fe con que crecemos y la fe con la que alcanzamos los sueños de Dios, solo es un regalo de Él. Debemos permitirle que Él nos guie por donde considere necesario, con tal de alcanzar la medida correcta de la fe que se requiere, para conseguir lo dicho en su Palabra.

Con José lo hizo de otra manera, este hombre vio la mano de Dios una y otra vez en medio de la dificultad. Fue lanzado a un poso, fue vendido, fue llevado como esclavo, fue ultrajado, fue encarcelado, fue olvidado y finalmente promovido.

Lucas 8: 49Estaba hablando aún, cuando vino uno de casa del principal de la sinagoga a decirle: Tu hija ha muerto; no molestes más al Maestro. 50 Oyéndolo Jesús, le respondió: No temas; cree solamente, y será salva. Jesús produciendo que la fe de este hombre creciera para que pudiera ver lo que esperaba.

En el caso de Gedeón vemos contrario a lo que muchos creen como Dios está dispuesto a hacer lo necesario con tal que se cumpla el requisito de tener la medida de la fe necesaria para cumplir su perfecto plan en nuestras vidas.

2. Cada uno de nosotros es quien decide aceptar el reto de que nuestra fe crezca.

Jueces 6: 25 Aconteció que la misma noche le dijo Jehová: Toma un toro del hato de tu padre, el segundo toro de siete años, y derriba el altar de Baal que tu padre tiene, y corta también la imagen de Asera que está junto a él; 26y edifica altar a Jehová tu Dios en la cumbre de este peñasco en lugar conveniente; y tomando el segundo toro, sacrifícalo en holocausto con la madera de la imagen de Asera que habrás cortado. 27Entonces Gedeón tomó diez hombres de sus siervos, e hizo como Jehová le dijo. Mas temiendo hacerlo de día, por la familia de su padre y por los hombres de la ciudad, lo hizo de noche. 28Por la mañana, cuando los de la ciudad se levantaron, he aquí que el altar de Baal estaba derribado, y cortada la imagen de Asera que estaba junto a él, y el segundo toro había sido ofrecido en holocausto sobre el altar edificado. 29Y se dijeron unos a otros: ¿Quién ha hecho esto? Y buscando e inquiriendo, les dijeron: Gedeón hijo de Joás lo ha hecho. Empezamos a observar la transformación en la vida de Gedeón, el hombre cobarde ha estado respondiendo al estímulo Divino para hacer que su fe crezca, aún le queda un camino por recorrer, pero ahora se encuentra un poco más cerca del cumplimiento del plan establecido por Dios.

Tu estas hechos para grandes cosas, no para vivir en la mediocridad, pero debes aceptar el reto de Dios para que tu fe crezca, no desvirtúes las pequeñas cosas que te está pidiendo, Él Señor desea comenzar por allí, empieza a caminar en obediencia a su voluntad y finalmente saldrás del atolladero en que has estado.

Lucas 5: 4Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. 5Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red. 6Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.

Echar la red no parecía una cosa extraordinaria, esta es la primero que Jesús le pidió a Pedro para hacer que su fe creciera, el resultado; una gran pesca.

Esto condujo a Pedro a otro pasaje más sublime: Mateo 14: 28Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. 29Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. La fe de Pedro siguió en incremento fue el único de los discípulos que se atrevió a hacer algo como esto.

Hechos 5: 14Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres; 15tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos. 16Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados. Aquí está el resultado en la vida de un hombre que insistió por encima de todos sus limitantes, incluso de sus fracasos hasta encontrarse con un fruto que iba más allá de lo que pudiera pensar o imaginar.

Malaquías 3: 10 Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. ¿Qué cree usted que Dios está haciendo con este pasaje de la Palabra? ¡Nos está retando a dejar nuestra vida de escasez, de pobreza, de mediocridad!, Él nos está pidiendo una cosa insignificante para que podamos ver más, pero ¿a cuantos de nosotros nos cuesta invertir la semilla?, ¿cuantos de nosotros preferimos conformarnos con una vida de deudas y escasez? ¿Cuántos de nosotros preferimos dejar nuestra vida en manos de un enemigo caprichoso?

2 Reyes 5: 8Cuando Eliseo el varón de Dios oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió a decir al rey: ¿Por qué has rasgado tus vestidos? Venga ahora a mí, y sabrá que hay profeta en Israel. 9Y vino Naamán con sus caballos y con su carro, y se paró a las puertas de la casa de Eliseo. 10Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio. 11Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra. 12Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado. 13Mas sus criados se le acercaron y le hablaron diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio? 14El entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio.

Hay quienes nos hemos rendido y vivimos sin remedio, sintiendo que el evangelio solo funciona para unos pocos pero no para la totalidad de los que entregamos nuestra vida a Cristo y esto es la mentira que satanás procurara que llene nuestro corazón. No se conforme con una vida mediocre, mantenga su sanidad, mantenga su libertad, manténgase en una espiritualidad abundante.

Hay quienes nunca vamos a ver la consecución de los sueños propuestos por Dios por el conformismo en el tamaño de nuestra fe, si hay algo que hoy desea y que sabe que está en la voluntad de Dios, acéptele el reto de hacer que su fe aumente.

3. Si lo que esperamos no ha pasado, es porque la medida de nuestra fe aun no es suficiente. (Persista hasta conseguirla pero nunca se conforme)


Marcos 9: 23 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. 24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad. Este hombre al igual que Gedeón no se conformó, él no dijo: "Bueno yo creo que tengo que seguir lidiando con este tormento en la vida de mi hijo", el decidió ir detrás de la perfecta voluntad de Dios, el acepto el reto de fe que le propuso Cristo e insistió hasta tener lo que deseaba.

No está mal reconocer nuestra poca fe, lo verdaderamente perverso es no aceptar el estímulo de Dios para hacerla crecer.

2 Reyes 13: 14Estaba Eliseo enfermo de la enfermedad de que murió. Y descendió a él Joás rey de Israel, y llorando delante de él, dijo: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! 15Y le dijo Eliseo: Toma un arco y unas saetas. Tomó él entonces un arco y unas saetas. 16Luego dijo Eliseo al rey de Israel: Pon tu mano sobre el arco. Y puso él su mano sobre el arco. Entonces puso Eliseo sus manos sobre las manos del rey, 17y dijo: Abre la ventana que da al oriente. Y cuando él la abrió, dijo Eliseo: Tira. Y tirando él, dijo Eliseo: Saeta de salvación de Jehová, y saeta de salvación contra Siria; porque herirás a los sirios en Afec hasta consumirlos.18Y le volvió a decir: Toma las saetas. Y luego que el rey de Israel las hubo tomado, le dijo: Golpea la tierra. Y él la golpeó tres veces, y se detuvo. 19Entonces el varón de Dios, enojado contra él, le dijo: Al dar cinco o seis golpes, hubieras derrotado a Siria hasta no quedar ninguno; pero ahora sólo tres veces derrotarás a Siria.

La escritura nos dice por boca del Señor Jesús: "Para el que cree todo es posible", si aún no tenemos lo que esperamos, no busque más razones, ¡No hemos creído! Ahora el problema no es este aquí, porque a través de toda la enseñanza hemos podido ver el compromiso que Dios tiene y lo que está dispuesto a hacer con tal de que tengamos la medida necesaria, el asunto está en que nosotros estemos dispuestos a hacer lo que se requiere para tener esa clase de fe.

Conclusión

La historia de los dos misioneros.  
 
Pastor: David Bayuelo
Diciembre 9 de 2018

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