¿Quien tiene la Culpa?

quien tiene la culpaEscuchar audio de esta predica  SANTIAGO 1:13-17 LBLA 13 Que nadie diga cuando es tentado: Soy tentado por Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal y El mismo no tienta a nadie. 14 Sino que cada uno es tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión. 15 Después, cuando la pasión ha concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado es consumado, engendra la muerte. 16 Amados hermanos míos, no os engañéis. 17 Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación.
 
 
¿Te has hecho la pregunta de cuál es la diferencia entre Prueba y Tentación?

PRUEBA: La Prueba es pasar por un examen para evidenciar el desarrollo de nuestra vida cristiana:

1. Se prueba nuestra fe;

2. Nuestro carácter;

3. Nuestra espiritualidad;

4. Nuestra paciencia;

5. Nuestra humildad; y

6. Nuestra confianza en Dios.

Génesis 22:1-2

22 1-2 Algunos años después, Dios quiso ver si Abraham lo obedecía, así que lo llamó y le dijo: «Abraham, quiero que me ofrezcas como sacrificio a Isaac, tu único hijo, a quien tanto amas. Llévalo a la región de Moriah, al cerro que te voy a enseñar».

Job 23:8-10

8-9» Busco a Dios por todas partes, y no puedo encontrarlo; ni en el este, ni en el oeste, ni en el norte, ni en el sur. 10 Pero si lo encuentro, y él me pone a prueba, yo saldré tan puro como el oro.

TENTACIÓN: La tentación es simplemente la incitación a llevar un deseo dado por Dios, más allá de los límites dados por Él.

miremos unos ejemplos:

1 Crónicas 21:1

21 Satanás se levantó contra Israel y provocó que David hiciera un censo del pueblo de Israel.

Las tentaciones pueden surgir de tres fuentes:

DEL INTERIOR:

• De nuestra tendencia carnal y humana a envolvernos en el pecado incluso después de la

salvación;

DEL EXTERIOR:

• De la mentalidad del mundo que nos rodea, con sus promesas de satisfacción y placer; y

• De las fuerzas demoníacas que buscan alejarnos de las decisiones correctas.

PERO TENEMOS QUE TENER BIEN CLARO QUE LAS TENTACIONES NUNCA PROVIENEN DE DIOS.

Cada vez que somos invitados a desobedecer a Dios con nuestros pensamientos, palabras o

acciones, debemos escoger entre ser fieles al Señor o seguir nuestro propio camino.

¿De qué manera te sientes tentado con mayor frecuencia?

1. El cansancio: Pensar que le servimos a Dios y no vemos los frutos que esperamos; que los

esfuerzos no dan fruto, que es inútil todo lo que hacemos... Nos lleva al desánimo;

2. Los juicios: dejándonos seducir por nuestro orgullo y juzgamos a los demás en todas sus

acciones. Podemos pensar que nosotros lo hacemos mejor...;

3. Vernos como víctimas de los demás: dejándonos llevar de nuestro amor propio, apartando

los ojos de Cristo y poniéndolos en nosotros mismos con cuidado excesivo....

4. Trabajar y descuidar la oración: poniendo el trabajo en el lugar más importante,

descuidando nuestra relación con el Señor;

5. El ser intolerante con los demás: cuando se trabaja con las personas podemos tomar la

posición de intolerancia, no sobrellevando las debilidades de nuestros hermanos sino, por

el contrario, convirtiéndonos nosotros en grandes pesos para sus corazones;

6. Etc...

Si NO nos ocupamos de nuestras debilidades, ellas nos destruirán.

José y Sansón enfrentaron tentaciones semejantes, pero reaccionaron de maneras muy

diferentes. Día tras día, la esposa de Potifar trató de seducir a José, pero él rechazó sus

proposiciones (GN 39.7-9). Sansón, en cambio, cedió voluntariamente ante Dalila (JUE 16.15, 16).

Una de las principales estrategias del enemigo es distorsionar los impulsos dados por Dios.

¿Entonces quien tiene la culpa por nuestra tentación?

1. LA NATURALEZA DE LA MALDAD:


Texto: SANTIAGO 1:13

13 Que nadie diga cuando es tentado: Soy tentado por Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal y El mismo no tienta a nadie.

En este versículo la palabra clave es:

Apeirastos: No puede ser tentado, carece de la capacidad de ser seducido por el mal o influenciado por el pecado.

Se refiere a la naturaleza de Dios como incapaz de ser tentado, es decir, no puede ser seducido por el pecado.

Levítico 19:2 (NTV)

2 «Da las siguientes instrucciones a toda la comunidad de Israel: sé santo porque yo, el Señor tu Dios, soy santo.

Levítico 20:26 (NTV)

26 Sé santo porque yo, el Señor, soy santo. Te he separado de las demás naciones para que seas mío.

Isaías 6: 3 (NTV)

3 Se decían unos a otros:

«¡Santo, santo, santo es el Señor de los Ejércitos Celestiales! ¡Toda la tierra está llena de su gloria!».

1 Pedro 1:16 (NTV)

16 Pues las Escrituras dicen: «Sean santos, porque yo soy santo» 

Habacuc 1:13 (TLA)

13 Tú no soportas la maldad,ni aceptas el pecado.

No te quedes callado ni permitas que los malvados maten a quienes somos buenos.

Dios es un Dios Santo, la naturaleza del mal, entonces, hace que sea imposible que Dios jamás llegue a ser tentado de manera exitosa o llegar a tentar a alguien más. Porque tentar a alguien más significaría que Él tuvo un deleite en ver que alguien más haga algo malo.

¿Pero, ustedes pueden decirme qué explicación tiene lo que ocurrió con David cuando censó al pueblo?

Miremos:

2 Samuel 24:1-3 (TLA)

Dios castiga a su pueblo (1 Cr 21.1-14)

1 Dios volvió a enojarse contra Israel. Le hizo creer a David que sería bueno hacer una lista de todos los soldados que había en Israel y Judá. 2 Entonces el rey le dijo a Joab y a los jefes del ejército:

Vayan por todo el país, y cuenten a todos los hombres en edad militar, para que yo sepa cuántos soldados tengo.

3 Pero Joab le contestó:

Yo le pido a Dios que multiplique a su pueblo, y que lo haga cien veces más grande de lo que ahora es. También le pido a Dios que le permita a usted llegar a verlo. Pero no creo que contarlos sea una buena idea.

4 Sin embargo, la orden del rey pudo más que la opinión de Joab y de los jefes del ejército, y ellos tuvieron que salir a contar a todos los israelitas.

1 Crónicas 21:1-14 (TLA)

David hace una lista de sus militares (2 S 24.1-25)

1 Satán se levantó contra Israel, y tentó a David para que hiciera una lista de todos los hombres en edad de ser soldados. 2 Entonces David les dijo a Joab y a los jefes del ejército:

Vayan por todo el país, y cuenten a todos los hombres en edad militar, para que yo sepa cuántos soldados tengo.

3 Pero Joab le contestó:

—Yo le pido a Dios que multiplique a su pueblo, y que lo haga cien veces más grande de lo que ahora es. Pero si ya todos te servimos fielmente, ¿para qué quieres saber cuántos somos? Lo único que vas a conseguir es que Dios nos castigue.

4 Sin embargo, la orden del rey pudo más que la opinión de Joab, y éste se vio obligado a obedecer.

Cuando regresó a Jerusalén, 5 Joab le informó al rey cuántos hombres había en edad militar. En Israel había un millón cien mil, y en Judá, cuatrocientos setenta mil. 6 Pero como a Joab no le gustó lo que el rey había ordenado hacer, no contó a los hombres de las tribus de Leví y de Benjamín.

7 A Dios no le agradó lo que David había hecho, y decidió castigar al pueblo de Israel. 8 Pero David le dijo a Dios: «Hice muy mal al desconfiar de ti y basar mi seguridad en el número de mis soldados. Te ruego que me perdones por haber sido tan tonto».

El aspecto preciso de esa tentación para ver quién fue el tentador está en 1 Crónicas 21:1

Y dice que Satanás lo hizo, La perspectiva más amplia que Samuel señala es que Dios permitió que esto sucediera porque David tuvo la elección de responder o no responder a la incitación de Satanás.

Mateo 4:1 (TLA)

1 Luego el Espíritu de Dios llevó a Jesús al desierto, para que el diablo tratara de hacerlo caer en sus trampas.

Alguien puede decir ¿Dios por el Espíritu llevó a Jesús a ser tentado?

No, lo llevó para ser probado, y debido a que Él aprobó todas las pruebas, ninguna de ellas fue realmente tentación porque nunca lo llevaron a pecar. y a través de todas esas pruebas, Él probó ser el Hijo de Dios. Los ángeles vinieron y le sirvieron.

Y también puedes preguntar, que pasa con Mateo 6:13, este versículo hace referencia a PRUEBAS no a Tentación, Miremos...

Mateo 6:13 (LBLA)

13 "Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino y el poder y la gloria para siempre jamás. Amén."

Mateo 6:13 (NTV)

13 No permitas que cedamos ante la tentación, sino rescátanos del maligno. 

Mateo 6:13 (TLA)

13 Y cuando vengan las pruebas, no permitas que ellas nos aparten de ti, y líbranos del poder del diablo."

Nosotros oramos y le decimos al señor que nos libre de ceder antes las tentaciones que vienen a nuestras vidas y sabes que va a responder el señor:

1 Corintios 10:13 (TLA)

13 Ustedes no han pasado por ninguna tentación que otros no hayan tenido. Y pueden confiar en Dios, pues él no va a permitir que sufran más tentaciones de las que pueden soportar. Además, cuando vengan las tentaciones, Dios mismo les mostrará cómo vencerlas, y así podrán resistir.

2. LA NATURALEZA DEL HOMBRE


Texto: SANTIAGO 1:14

14 Sino que cada uno es tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión.

Toda persona es tentada, este es un tiempo presente, está atravesando por la experiencia repetida de la tentación cuando él es atraído y seducido "por su propia concupiscencia".

Atraído o Seducido son dos palabras interesantes. La primera viene de la caza de animales y es usada de atraer a un animal a una trampa.bSe pone una trampa y el animal es atraído a la trampa.

EL VERBO HELKŌ MAI: (SEDUCIDO)

Significa originalmente atraer y atrapar con cebo; seducir, atraer con zalamerías o halagos.

Significa ser llevado por un poder interno, Significa ser llevado a una trampa, ser seducido a una trampa. Ser llevado y atrapado.

El segundo término, EXELKO (ATRAER),

En el sentido de ser atraídos por la concupiscencia, Así como en la caza o en la pesca se atrae a los animales afuera de sus guaridas, de la misma manera la concupiscencia del hombre lo atrae afuera de la protección de su autocontrol.

Esta palabra significa literalmente capturar. Y su uso literal era capturar a un pez con un anzuelo. Para atraer con un anzuelo y atraparlo.

El problema es este: toda persona es tentada cuando muerde el anzuelo o es atrapado por la trampa y somos llevados, somos engañados por nuestra propia ¿QUÉ? CONCUPISCENCIA.

Simplemente, piense aquí en la imagen. La razón por la que los animales son atraídos y atrapados y los peces muerden el anzuelo y son atrapados es porque el anzuelo se ve bien.

Se ve atractivo. Y lo único que ven, es el anzuelo. Y en lugar del placer que esperan, cuando muerden en anzuelo viene el dolor de la captura y la muerte. Y así es con la tentación. Está ahí y promete una satisfacción agradable, promete algo placentero, promete gran placer, diversión, recompensa. Y lleva a la víctima a su trampa a la muerte.

Ahora, ¿qué hace eso? ¿De quién es la culpa? ¿Qué nos atrae de una manera tan fuerte al anzuelo? ¿Es Dios? No. ¿Es Satanás?

No. Satanás muerde el anzuelo y el mundo muerde el anzuelo, los demonios muerden el anzuelo, los hombres muerden el anzuelo. Y muchas personas muerden el anzuelo.

¿Qué es lo que nos atrae el anzuelo?

¿Qué nos atrae a la trampa?

¿Qué es?

LA CONCUPISCENCIA. Y ésa es la naturaleza del hombre. Nuestra condición caída tiene una parte de su entidad, deseo por la maldad.

Note que no dice que él es atraído de la concupiscencia sino de su propia concupiscencia. Muy enfático.

'Su propia' enfatiza que no estamos hablando de algún término genérico que todo el mundo posee en común, que no es igual para toda persona, sino que cada persona, tiene su propia inclinación de deseo pecaminoso, lo cual es lo que lo atrae al anzuelo.

¿Y no es verdad que la pasión de una persona es la repulsión de otra?

Yo veo a personas quienes literalmente por su concupiscencia son llevadas al adulterio, a la mentira a las drogas, etc.

Usted puede mover ese anzuelo delante de mí y usted verá que me voy en la dirección opuesta, todos tenemos ciertas características en nuestros deseos pecaminosos, en nuestra concupiscencia que nos hacen vernos atraídos hacia ciertas trampas y a ciertos anzuelos que otros.

Y esa es la razón por la que Santiago está individualizando esto al decir de su propia concupiscencia. Ahora, esto se refiere a la inclinación del alma a disfrutar o a adquirir algo.

La palabra concupiscencia es epithumia, la palabra principal es thumos, Significa: Pasión, tanto de cosas buenas como malas; anhelar, ansiar, codiciar. Se usa con el significado de codiciar perversamente El problema cuando pecamos no es Dios, El problema ni siquiera es del diablo, el problema ni siquiera son los demonios, El problema ni siquiera es el mundo o los hombres impíos, El problema es la epithumia que hay en cada uno de los hombres.

El mundo, los hombres impíos, los demonios y el diablo, todo rodeó a Jesucristo en Su vida entera. Y, sin embargo, Él nunca pecó porque nunca en Él hubo epithumia alguna, no hubo concupiscencia. No hubo atracción en Él. No hubo nada en Él que lo atrajera al anzuelo en manera alguna.

Como podemos ver, el problema no es el tentador que estaba afuera, el diablo no lo hace hacerlo a usted, como algunos dicen. El problema no es el tentador que está afuera, sino el traidor que está adentro.

Ése es el problema. Nuestra tendencia a ser tentados se debe a la naturaleza del hombre.

Y sus propios deseos peculiares y el alma de cada persona tienen sus propios patrones del deseo carnal y como resultado de su ambiente, su crianza y sus decisiones personales.

Entonces ¿Quién tiene la Culpa?

Hemos encontrado al enemigo y el enemigo somos nosotros." Eso es correcto, eso es profundo. El enemigo somos nosotros.

Romanos 7:14-15 (TLA)

14 Nosotros sabemos que la ley viene de Dios; pero yo no soy más que un simple hombre, y no puedo controlar mis malos deseos. Soy un esclavo del pecado. 15 La verdad es que no entiendo nada de lo que hago, pues en vez de hacer lo bueno que quiero hacer, hago lo malo que no quiero hacer.

Ahora, ahí está el problema. El problema es que, aunque hemos sido redimidos y aunque hemos recibido una nueva naturaleza y aunque hemos sido creados en Cristo Jesús

todavía tenemos un enemigo dentro de nosotros mismos; y es la pasión. Es ese anhelo por encontrar satisfacción en algo que en sí mismo puede ser algo bueno. De hecho, la mayoría de la concupiscencia simplemente es un regalo, una dádiva buena de Dios que ha sido torcida y pervertida.

• Dios nos da la bendición del sueño y algunas personas tienen un deseo pecaminoso por el sueño hasta que se vuelvan perezosas;

• Dios nos ha dado el beneficio de tener la ropa para cubrir nuestros cuerpos y mantenernos calientes. Y para algunas personas, se convierte en una concupiscencia que los consume de manera total al grado que literalmente controla su presupuesto y su vida;

• Es maravilloso que Dios nos haya dado el regalo de tener Un hogar donde vivir, Sin embargo, algunas personas, quieren vivir en un exceso de una manera que va más allá de la necesidad humana y se vuelve un ídolo;

• No hay nada de malo con el alimento, pero algunas personas se vuelven glotonas;

• No hay nada de malo con que nuestras necesidades sean suplidas, pero es fácil pervertir nuestras necesidades e ir más allá de lo que realmente son;

• Inclusive el sexo es dado por Dios como un regalo maravilloso y glorioso, pero cuando se pervierte y se busca más allá de la voluntad de Dios se convierte en el anzuelo que atrapa a la persona que es motivada por la concupiscencia por esas cosas.

No necesitamos a Satanás. No necesitamos a los demonios. Ni siquiera necesitamos al mundo. Lo único que necesitamos es la pasión de la carne que reside en nosotros y se va a mover hacia los anzuelos Y PECAR.

3. LA NATURALEZA DE LA CONCUPISCENCIA


Texto: SANTIAGO 1:15-16 LBLA)

15 Después, cuando la pasión ha concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado es consumado, engendra la muerte. 16 Amados hermanos míos, no os engañéis.

Este realmente es el corazón del mensaje para nuestra propia vida. Santiago cambia metáforas, y se aleja de la caza y de la pesca; y ahora habla del nacimiento humano conforme llega al versículo 15 y habla de la naturaleza de la concupiscencia.

"Entonces la concupiscencia, después que ha concebido," y aquí ve a la concupiscencia como una madre concibiendo, "va a producir un hijo." El hijo es el pecado. "... da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte." Esto es tan, tan útil. Escuche con atención.

La mayoría de la gente piensa en el pecado como un acto solitario o una serie de actos o conductas.

Dios está diciendo aquí que el pecado no es un acto, el pecado es el resultado de un proceso. ¿Muy bien? Es el resultado de un proceso.

• Todo Comienza con el deseo, epithumia o concupiscencia, Comienza con un sentimiento, Comienza con ese sentimiento de querer ser satisfecho. Querer adquirir algo para satisfacerlo a usted. Algo nuevo, algo que está siendo movido enfrente de su rostro, lo vio en la joyería, lo vio en la agencia de autos. Lo vio en el centro comercial o lo que sea. O hay una casa y pasa enfrente de la casa todo el tiempo y es estrictamente emoción. Le hace algo a usted. Lo hace sentir a usted un anhelo.

Ahí es donde todo comienza. El pecado comienza con un deseo.

• En segundo lugar, está el engaño, la segunda palabra, (Engaño a la mente). Lo que sucede es que usted comienza con el deseo en su emoción y después, llega a un engaño en su mente, porque usted comienza a justificar y a racionalizar el derecho que usted tiene por aquello que usted desea. ¿Verdad? Esto es simplemente el patrón inevitable.

El anzuelo es mordido, caemos en la trampa. Engaña el intelecto. El intelecto ve y dice tengo el derecho de tener esto. Eso se ve bien. Eso me va a satisfacer. Eso va a satisfacer mi necesidad.

Eso va a calmar mi deseo. Y entonces, lo que comienza con deseo y la emoción pasa al engaño en la mente. Y usted, realmente cree que tiene el derecho de tenerlo. Usted cree que está ahí y es hermoso. Usted cree que lo va a satisfacer. Usted cree que le va a dar lo que quiere.

• Lo tercero que ocurre es que la concupiscencia concibe (Embarazarse), Ahora, el pecado comienza a formarse en su mente, Esto ocurre en la voluntad. Usted ha pasado de las emociones a la mente, ahora su voluntad está activa y usted está jugando con su mente. Lo que su mente ya ha concluido, su voluntad lo está formando en un diseño. Entonces, la concupiscencia, después que ha concebido. Entonces, el plan para pecar comienza formarse.

• Finalmente, ocurre la desobediencia. El acto ocurre. Da a luz el pecado.

Cualquier niño que nace, nace con ese mismo proceso. Primero, hay un deseo entre un hombre y una mujer. Ese deseo por un hijo entonces actúa en su mente. Ellos deciden hacer eso, lo deciden en su mente, quieren hacer esto. Después, ellos conciben ese niño. Después, más adelante, da a luz a ese niño. Y así es con el pecado. Es concebido como un deseo inicialmente en la emoción. Y después, es justificado en la mente, es concebido en la voluntad y es producido en la conducta. Esa es la secuencia.

Ahora, permíteme decirte algo muy práctico.

¿En qué punto en nuestras vidas entonces enfrentamos el pecado?

¿Aquí afuera al nivel de la conducta?

No, ahí atrás al nivel de ¿qué? Del deseo.

Es la persona que puede controlar sus respuestas emocionales la que va a enfrentar eficazmente al pecado.

O la persona que, si siente esas respuestas emocionales, tiene una mente que está santificada. Y cuando pasa de las emociones a la mente, es detenida en ese punto.

Si llega a la voluntad y algo es concebido, nacerá.

Un niño concebido es un niño nacido.

Ese niño tiene que salir. Y entonces, al enfrentar el pecado en nuestras vidas, no sólo lo enfrentamos al final del proceso de manera eficaz, sino que tenemos que regresar al principio.

Si usted permite que las emociones sean expuestas al anzuelo, va a enfrentar problemas. Y como usted sabe, todo en nuestra sociedad mala va a enfocarse en sus emociones.

Todas las cosas dramáticas, todas las películas y la televisión y los libros y la música y la ropa y todas las imágenes y sonidos que atraen nuestra atención, todo esto está diseñado, en primer lugar, a cautivar la emoción. Todo eso es una fachada que busca atraernos.

¿Quién tiene la culpa de su pecado?

Más vale que lo sepa porque usted tiene que enfrentarlo.

Agustín de Hipona, el gran Santo de Dios, había vivido con una prostituta antes de su conversión.

Después de que fue salvado de manera maravillosa, él estaba caminando por la calle y esta prostituta lo vio. Ella lo llamó por nombre y él siguió caminando. Él la vio, pero mantuvo sus ojos fijos hacia adelante y caminó. Ella siguió gritándole y corrió detrás de él. Y finalmente, ella le dijo: "Agustín, soy yo." A lo cual, él respondió: "lo sé, pero yo ya no soy yo."
 
José sanchez Gracia
Noviembre 4 de 2018

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