Autoridad y Fe

Autoridad y feEscuchar audio de esta predica 1 Pedro 3:22 quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades.
 
 
El asunto de la autoridad es un gran tema en la Biblia. La palabra de la autoridad de Dios sostiene al universo mismo (He.1:3). La obra de Dios en esta era consiste en establecer Su reino como la esfera en la cual Dios ejerce Su autoridad y es expresado (Mt. 6:13). Por lo tanto, el reino es una parte crucial del cumplimiento del propósito que Dios tuvo al crear al hombre (Gn.1:26).

Hoy como su iglesia estamos estableciendo el reino de Dios Ro. 14:17; pues estamos bajo la autoridad de Cristo como nuestra cabeza.

Es vital como creyentes comprender y establecer la autoridad de Dios en nuestras vidas, debido a que algunos dentro del cuerpo y fuera de él han usado de manera de manera incorrecta este tema.

Autoridad y fe están íntimamente ligadas ya que no hay fe sin autoridad.

Entender el principio de Autoridad es fundamental para vivir la vida cristiana.

1. Para poder entender lo que es la Autoridad necesitamos hacer diferencia entre Poder, Autoridad y responsabilidad.


A U T O R I D A D Del Griego: Exousia. Poder de gobernar. Habilidad para sojuzgar. Es el derecho de ejercer poder. No existe ella si el poder no es delegado y no hay autoridad si el poder no es usado. Jesús dio a los 70 discípulos poder y autoridad para echar fuera demonios.

P O D E R Del Griego: Dunamis. Usado para describir fortaleza intrínseca o habilidad. Es el dinamismo que capacita a una persona para hacer que la gente haga algo, cambien y logren cosas aún frente a circunstancias opuestas.

R E S P O N S A B I L I D A D Es la disposición a ser evaluado o a aceptar la respuesta de los resultados. Mucha gente quiere el derecho para usar el poder, pero no quieren ser responsables de sus hechos. Muchos otros evitan las posiciones de liderazgo porque ellos no quieren responsabilidad. Responsabilidad es un elemento vital para la subsistencia del genuino poder.

Una de las cosas vitales que la gente reconoció en Jesús era que tenía y hablaba con firmeza. Cuando hace la comparación de dos hombres el prudente y el insensato y al final dice porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas. Mt.7:24-29. O cuando ordenó a los demonios y ellos obedecieron. Jesús va a Capernaum y entrando en la sinagoga se manifiesta a un hombre un espíritu de demonio inmundo que le reconoce: "Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios" Jesús y le reprende

diciendo: cállate y sal de él. el versículo 32 dice: Y se admiraban de su doctrina, porque su palabra era con autoridad. Lc.4:31-37.

Su autoridad y poder lo uso con responsabilidad ya que Él actuaba y hablaba en la sumisión y la obediencia al Padre. Cuando dijo: Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. Jn.10:18

un ejemplo de ello es un Policía tiene autoridad, poder y Responsabilidad. Tiene autoridad por la habilidad y capacidad conferida por sus superiores para representar la ley y hacerla cumplir, su placa y su pistola es el poder. Él no puede usar el poder si no está en línea con quien le dio autorización y eso lo lleva a tener responsabilidad. En la vida necesitamos tener el equilibrio de estos tres conceptos para poder demostrar la genuina autoridad en donde funcionamos, sea el trabajo, el hogar o la iglesia.

2. El fundamento de la autoridad de Dios es su trono.

Nuestro Dios es un Dios de orden. Dios es la fuente de Autoridad porque Él es la máxima autoridad en el universo y en todo lo que existe.

Entender la autoridad desde el pensamiento Bíblico nos ayudara en nuestra fe a saber que no hay circunstancia, problema o adversidad que la sobrepase o esté por encima de ella porque su gobierno es soberano, universal y eterno. Jehová estableció en los cielos su trono, Y su reino domina sobre todos. Sal.103:19

Cuando Dios creó el universo, estableció un principio para gobernarlo: el principio de autoridad. Dios mismo era la autoridad máxima. Bajo Dios estaban los arcángeles y bajo los arcángeles había muchos otros ángeles. Cuando fue creado el hombre, él también quedó bajo la autoridad de Dios.

Autoridad implica el derecho de gobernar y el derecho de ser obedecido y su autoridad para gobernar radica en dos cosas:

1. Preexistencia: Dios es antes de la creación. Génesis 1:1 – 3 dice: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra...y dijo Dios"

2. Por su santidad: La benevolente intención de Dios de crear cosas buenas revela su naturaleza completa y perfecta. Dios es Santo y su palabra lo dice "Y el uno al otro daban voces, diciendo: Santo, Santo, Santo" (Isaías 6: 3ª).

La autoridad de Dios se nos revela por lo que Él es, por su investidura.

Los hechos de Dios proceden de su trono y éste se fundamenta en su autoridad. Todas las cosas son creadas por la autoridad de Dios y todas las leyes físicas del universo se mantienen por esta misma autoridad.

Según Hebreos.1:3 es el Señor quien a través de su autoridad sustenta todas las cosas con la palabra de su poder; y quién también se ha sentado en un lugar de autoridad: a la diestra de la Majestad.

Porque la autoridad de Dios representa a Dios mismo, mientras que su poder representa sus hechos.

El mismo Señor Jesús lo establece en Mt.6:9: Vosotros, pues orareis así: Padre nuestro que estás en los cielos... el que se refiera a Dios como Nuestro Padre y no como mí, yo o mío dice mucho porque no es solamente

mi Padre sino Nuestro Padre, en sentido de relación comunitaria con aquellos que invocan a Dios por Padre; pero, a lo que apunto es a la expresión que estás en los cielos... indica

primeramente: * Que nuestro Padre es del cielo, de arriba En la Biblia los términos arriba y abajo referidos a Dios no indican lugares geográficos, sino calidad. Así, lo bueno, lo santo, lo justo, es de arriba, del cielo, mientras que lo malo y lo indigno es de abajo, de la tierra.

En segundo lugar*, nos recuerda el poder de nuestro Padre celestial, que hizo los cielos y la tierra. Así que el que invoca a Dios por Padre no está invocando a un dios débil, sino todopoderoso. Un Dios cuyo poder y sabiduría anuncia el firmamento. Este Dios ¡nada menos! es el que nos sostiene y nos ayuda.

En tercer lugar*, nos recuerda que nuestro destino final está en el cielo. El cielo es nuestra meta. Y en este sentido, como dice el apóstol Pablo, nosotros debemos buscar las cosas de arriba, donde está Cristo a la diestra de Dios, y debemos poner la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra (Colosenses 3:1-2). Así que tenemos que integrar el cielo en nuestra vida terrenal. Y de esta visión integradora recibiremos fuerzas para vivir en la tierra con los principios del cielo, o sea, como agrada a Dios.

Nuestro Padre "celestial" es el Dios al que los cielos de los cielos no pueden contener (1 Reyes 8:27), ¡tal es su grandeza y poder! ...y, a la vez, es el Padre que se ocupa de cada uno de nosotros como sus hijos. 3 cuando tengo claro su autoridad entonces creo.

Cuando tengo de presente que Dios es el Creador, es Omnisciente, es Omnipresente y es todo Poderoso, entonces, espero en confianza de que sus promesas se cumplen porque ante su Autoridad inherente todo se somete bajo sus pies. Muchos ejemplos como testimonio nos dan la Biblia ante esto, hay uno: de una mujer sirofenicia de nación, quien oye que Jesús está en su región, llega ante Él y se postra a sus pies. Su necesidad era de tanta premura, que le ruega que echase fuera de su hija al demonio; al parecer sus ídolos o dioses no habían podido solucionarle su situación. A lo cual Jesús le responde de una manera que pareciera una falta respeto, utilizando ofensivamente la palabra perrillo, a lo que esta mujer al oírlo, no se ofende, no se irrita, no se aleja, ella lo acepta, lo recibe, le dice si Señor tienes razón, pero quiero decirte que yo voy a insistir, porque aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos, porque aun lo pequeño o tardío que pudieran llegar esas bendiciones si vienen de ti son una Gran Dádiva. Yo la quiero. A comparación el salmista en el salmo 84:10 Un solo día en tus atrios, ¡es mejor que mil en cualquier otro lugar! Prefiero ser un portero en la casa de mi Dios que vivir la buena vida en la casa de los perversos. O, además, el Señor está tratando de extraer de esta mujer una fe que está en ella que los discípulos ni los judíos no conocían. Es una fe que no se ofende al escuchar llamarla "perrillo", contrario a la de los fariseos que se ofendían y se escandalizaban con las palabras de Jesús Mt.15:12. En ella no está ese orgullo que frecuentemente se encuentra en nosotros, por lo menos, cuando escuchamos que alguien está hablando de manera irrespetuosa o despectiva de nosotros, lo que se irrita no es nuestra humildad sino el orgullo. La humildad acepta esas cosas como parte de la vida, ha Cristo lo llamaron glotón, pecador, borrachón; porque siente dolor por la condición espiritual de esa persona que la dice. Él nos enseña "Aprended de mí que soy manso y humilde para que hallen descanso para sus almas". En esencia esta mujer le está diciendo a Jesús perrillo no soy, pero dame migajas, entonces, yo las quiero; escucha lo que dices Jesús: v.29: Entonces le dijo: Por esta palabra, vé; el demonio ha salido de tu hija.

Lo que Jesús afirma categóricamente que el milagro de la liberación de su hija es directamente atribuida a la fe de esta mujer. Lo que nos deja ver es que, en nuestra relación con Dios, nuestra fe sale a relucir en medio de las circunstancias que podamos estar viviendo. En otras palabras, no dudo de su poder, de su presencia, al postrarse a sus pies. Marcos 7:24-30.

Porque la fe no es un problema de racionalidad, sino de autoridad.

La fe que reconoce la autoridad de Dios no tiene vergüenza. puede ser hombre, mujer.es aquella que puede vociferar por las calles Hijo de David, ten misericordia de mí. La vergüenza es para algunos es miedo inseguridad, no es pecado. Realmente es la manera como yo manifiesto el orgullo que otros no ven. Contrario a la humildad no tiene el miedo a hacer el ridículo, lo tiene dificultad en pedir perdón cuando se equivoca, no aparenta más de lo que realmente es.

La fe que reconoce la autoridad de Dios es persistente, no desmaya, claman día y noche, confiados en que Dios responderá.

La fe que reconoce la autoridad de Dios acepta las condiciones de Dios. Esta mujer no se ofende cuando Jesús la llama perrillo, no se molesta cuando Jesús no le responde, no se molesta cuando se le dice el pan es para los hijos, ella dice sí, pero yo no estoy pidiendo pan, estoy pidiendo migajas. Es una fe que sabe lo que Dios hace, sabe lo que Dios dice y sabe porque Dios lo dice. Sabe que Dios tiene un plan y lo acepta está confiada.

La fe que reconoce la autoridad de Dios no cuestiona sus palabras, Jesús le dice por esta respuesta, por esta palabra, vé; el demonio ha salido de tu hija. Ella se da media vuelta y se va, ella no le dice: si está bien, pero ven conmigo (por sí aca), porque qué tal si llego y vuelve se le entra.

La fe que reconoce la autoridad de Dios se halla centrada en ÉL y no en el hombre no es la proclamación positiva, de confiésalo, proclámalo, písalo, recíbelo, esto es antropocéntrico, está centrado en el hombre, esta mujer tiene a Cristo en el trono, yo soy un perrillo, recibo tus migajas, porque no se trata de cantidad de mucho o poco como las migajas porque a la final es una gran dádiva que recibo de ti porque tú eres El Creador, el Soberano, El todo poderoso, que llegaste hasta mí y me permites recibir de ti lo mejor. Tu estas en el trono lo que tú me das y yo lo recibo.

4. Hay una relación entre Autoridad y fe cuando hago un reconocimiento de la misma


Lc.7:2-9: En ese tiempo, un apreciado esclavo de un oficial romano[a] estaba enfermo y a punto de morir. 3 Cuando el oficial oyó hablar de Jesús, envió a unos respetados ancianos judíos a pedirle que fuera a sanar a su esclavo. 4 De todo corazón, le suplicaron a Jesús que ayudara al hombre. Le dijeron: «Si alguien merece tu ayuda, es él; 5 pues ama al pueblo judío y hasta construyó una sinagoga para nosotros».

6 Entonces Jesús fue con ellos; pero, justo antes de que llegaran a la casa, el oficial envió a unos amigos a decir: «Señor, no te molestes en venir a mi casa, porque no soy digno de tanto honor. 7 Ni siquiera soy digno de ir a tu encuentro. Tan solo pronuncia la palabra desde donde estás y mi siervo se sanará. 8 Lo sé porque estoy bajo la autoridad de mis oficiales superiores y tengo autoridad sobre mis soldados. Solo tengo que decir: "Vayan", y ellos van, o "vengan", y ellos vienen. Y si les digo a mis esclavos: "Hagan esto", lo hacen».

9 Al oírlo, Jesús quedó asombrado. Se dirigió a la multitud que lo seguía y dijo: «Les digo, ¡no he visto una fe como esta en todo Israel!». 10 Cuando los amigos del oficial regresaron a la casa, encontraron al esclavo completamente sano.

Es el caso del centurión -Un centurión romano era un soldado con un rango alto que tenía una cantidad de subalternos y legiones, cada una con mil (1,000) soldados-, otro gentil, que viene a Jesús porque tiene un siervo que está enfermo y Jesús está dispuesto a ir con él a su casa y este centurión le dice no, no vengas ,no soy digno que entre bajo mi techo, eso es humildad, es sumisión, tan solo di la palabra y mi siervo será sanado, eso es fe, pero debemos reaccionar a lo que Jesús dice v9 maravillar, asombrar a Cristo no es poca cosa y cuando Jesús lo escucha, él dice yo estoy maravillado, asombrado y se volvió a la multitud y dice este no conoce de los profetas, no conoce de Moisés, no sabe de los escritos, solo en dos ocasiones Jesús se maravilla de la fe y del reconocimiento de su autoridad el centurión y la mujer sirofenicia, ambos son gentiles.

El centurión no cuestiona las palabras de Jesús porque reconocía su autoridad, se da la media vuelta a su orden y cuando llega a casa, su siervo está sano al igual que la hija de la mujer sirofenicia

Existe una diferencia entre una fe débil y una fe firme, no es lo mismo cuando Jesús se voltea y les dice "a sus discípulos hombres de poca fe" y esta otra fe que dice "me maravillo" de esta fe que no la he hallado en toda Israel.

CONCLUSION:

He.10:22-25: entremos directamente a la presencia de Dios con corazón sincero y con plena confianza en él. Pues nuestra conciencia culpable ha sido rociada con la sangre de Cristo a fin de purificarnos, y nuestro cuerpo ha sido lavado con agua pura.23 Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa. 24 Pensemos en maneras de motivarnos unos a otros a realizar actos de amor y buenas acciones. 25 Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos, sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de su regreso se acerca.

Todo el que reconoce la autoridad delegada entra a la autoridad de Dios, y podrá ver esa autoridad inherente que no conoce fronteras, que ve lo imposible ser posible.

El Dios vivo puede ser una realidad viva en nuestra vida. Su Autoridad y poder puede vencer a todos nuestros enemigos de la vida, incluso el último de nuestros enemigos, la muerte.
  
 
Pastora: Myriam Vargas
Septiembre 30 de 2018

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