Advertencia

Advertencia - 1 Corintios 10:23Escuchar audio de esta predica 1 Co.10:23: Ustedes dicen: «Se me permite hacer cualquier cosa», pero no todo les conviene. Dicen: «Se me permite hacer cualquier cosa», pero no todo trae beneficio.

El Apóstol Pablo en su primera carta en el capítulo 10 nos hace una serie de advertencia a nosotros como santos, para no incurrir en aquellas prácticas que hizo el pueblo de Israel en el Antiguo testamento ante las circunstancias que se le presentaban en su caminar.

A lo que nos llama la atención en: que todo lo que le aconteció al pueblo de Israel en el desierto (circunstancias que afrontamos), se ha escrito para darnos a nosotros un ejemplo, un aviso o señal de riesgo o peligro para no asumir esas actitudes de pecado que nos hacen esclavos, nos dominan ejerciendo un poder sobre nosotros.

Hoy como santos, amados y escogidos tenemos el Espíritu Santo morando en nosotros y su Palabra que nos guían en las decisiones que tomemos para vivir en la libertad que Cristo nos otorgó con responsabilidad.

1. PRIMERA ADVERTENCIA: CODICIA.

1 Co.10:6: Esas cosas sucedieron como una advertencia para nosotros, a fin de que no codiciemos lo malo como hicieron ellos.

Ahora, la iglesia de Corinto estaba formada por un grupo de gente de diversas razas, como hoy en día en la iglesia del Señor, entre sus miembros había judeocristianos, y creyentes pertenecientes a otros pueblos.

En las congregaciones todos pasamos, estamos en diferentes etapas de crecimiento espiritual, pero ya que seamos débiles o maduros en la fe se nos da la advertencia No codiciar lo malo...

Leemos que codiciaron las cosas malas. Ahora, ¿cuáles fueron esas cosas malas? Se mencionaron en el capítulo 11 del libro de Números comenzando con el versículo 4, hasta el 6. Allí dice que entre los israelitas se había mezclado gente de toda clase, que sólo pensaba en comer. Y los israelitas, dejándose influenciar por ellos, se pusieron a llorar y a decir: "¡Ojalá tuviéramos carne para comer! ¡Cómo nos viene a la memoria el pescado que comíamos de balde en Egipto! Y también comíamos pepinos, melones, puerros, cebollas y ajos. Pero ahora nos estamos muriendo de hambre y no vemos otra cosa que maná". A ellos no les gustaba el maná. Y leemos que ellos codiciaron cosas malas. Ahora, ¿qué había de malo con los puerros, las cebollas, y el ajo? El caso era que codiciaron aquello que, en aquel momento, estaba fuera del propósito de Dios para ellos. Evocaron un pasado olvidándose que no era Egipto quien los sostenía o los alimentaba, sino era una promesa cumplida en sus vidas por mano de José cuando su familia estaba en un momento de escasez por la sequía que estaban viviendo.

Podemos definir La codicia como:

El deseo de querer las cosas equivocadas: Querer el poder sin la disposición para servir. Querer control para poder ser el centro. Querer riqueza exclusivamente para uno mismo. Querer gloria y elogios de los demás.

Querer cosas correctas por razones equivocadas.

Pablo escribió: "Si alguno anhela obispado [ser anciano], buena obra desea." (1 Timoteo 3:1-7). Querer causar impacto es bueno, pero debes quererlo por las razones correctas. Si lo quieres por propósitos egocéntricos, como el reconocimiento personal o el poder sobre los demás, esto es codicia;

Querer las cosas correctas en el momento equivocado.

Una pareja joven dice: "Amamos a Cristo y nos amamos el uno al otro. Nos hemos comprometido a una vida juntos; vamos a casarnos dentro de tres meses pero queremos tener relaciones sexuales ahora". Ellos quieren cosas correctas por razones adecuadas, pero lo quieren en el momento equivocado; esto es codicia.

Dios les estaba dando maná, les estaba dando pan del cielo; en el desierto, todos los días con excepción del día sábado llovía pan, pero ellos se cansaron del milagro, de ver llover pan. Todos los días para ellos ocurría un milagro, pero un día ellos dijeron: "Necesitamos algo más, necesitamos carne", Codicia.

No está mal que uno quiera progresar, querer prosperar, desear cosas buenas, desear mejor en la vida no está mal, pero ni hay que desearlo con amargura, no con resentimiento, no hay que desearlo murmurando de lo que tenemos o hablando mal de lo que Dios nos está enseñando en el día de hoy.

En el caso de ellos, la codicia estaba originada en la insatisfacción y en la comparación con otros; eso es lo que caracteriza a la codicia. Tiene como fundamento un sentimiento de insatisfacción, es decir: "lo que tengo no es bueno, lo que tengo no me sirve, el otro tiene cosas mejores que yo" Codicia, es violar el décimo mandamiento.

Así como la codicia nace de la insatisfacción, la insatisfacción a su vez surge cuando nuestra atención no está en lo que tenemos, sino en lo que no tenemos, y cuando es así, entonces no importa cuanto tengamos, nunca será suficiente.

El pueblo de Israel parecía no darse cuenta de lo que Dios estaba haciendo por ellos, porque estaban muy preocupados por lo que Dios no estaba haciendo por ellos. Qué triste es la codicia y la insatisfacción, nos hace perder de vista lo que Dios está haciendo. Ellos Vivian en libertad y no la valoraron.

2. SEGUNDA ADVERTENCIA: IDOLATRIA

v.7: ni rindamos culto a ídolos como hicieron algunos de ellos. Como dicen las Escrituras: «El pueblo celebró con abundante comida y bebida, y se entregó a diversiones paganas»

La sociedad a lo largo de la historia siempre ha estado llena de idolatría y la razón primordial es porque se ha olvidado de Dios. El solo concepto de idolatría va directamente en contra del primer y básico mandamiento donde se nos instruye amar a Dios totalmente, no parcialmente. Jesús dijo en Mt.22:37: "Ama al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente".

Pablo toma en contexto el pasaje de Éxodo 32:6 según este pasaje, Moisés tardaba en descender del monte, ante la ausencia de éste, el pueblo se impacienta ya que los Israelita tuvieron a considerar que era mucho tiempo, tiempo de espera e incertidumbre y le exigieron a Aarón que le hiciera dioses que les condujera a la promesa de la tierra que fluye leche y miel.

Cuando leemos el relato tendemos a criticarles, pero en ocasiones actuamos como ellos, nos olvidamos que al igual que ellos estábamos confinados a una muerte, sin futuro, esclavos a un Egipto llamado mundo que nos ofrecía todo pero sin ser libres. Prov.14:12: Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte.

El verdadero Dios no ha cambiado un ápice desde los eventos de aquel día hace siglos atrás. Todavía es el Dios de la gloria y santidad abrasadoras, y así como Israel no se podía acercar a Él excepto a través de la obra mediadora de Moisés, nosotros sólo podemos conocerle a través del verdadero mediador a quien Moisés sólo prefiguraba. Ese mediador no es ningún otro que el Señor Jesucristo (1 Tim. 2:5).

Cuando Dios te prometa algo no dudes ni por un segundo que él te lo va a cumplir, recuerda: Dios no es hombre para que mienta ni hijo de hombre para que se arrepienta.

Algunas personas han estado a punto de recibir su respuesta pero por la impaciencia que llena su vida pierden su recompensa tomando decisiones que en lugar de beneficiarlos o bendecirlos, los llevaran a la frustración espiritual.

3. TERCERA ADVERTENCIA: FORNICACION

V.8 Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil.

La ciudad de Corinto es una ciudad conocida por sus grandes pecados y su degeneración moral. Era importante para Pablo orientar a sus hijos espirituales en el camino recto, dejando claro cuál era la doctrina recta de Cristo, y no permitir deformaciones a la misma.

Pablo viene tratando este aspecto desde el capítulo 5 debido al caso de inmoralidad sexual que se estaba presentando un caso de incesto y ante la tolerancia de esto Pablo hace un llamado de atención para corregir este pecado recordándoles 1Co.6:11 Y esto erais algunos; más ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

Pablo aconseja a los cristianos corintios que no sigan el ejemplo de los antiguos israelitas, lo cual sería una grave tentación si cristianos corintios pasaran mucho tiempo cerca de templos paganos.

Según el contexto de Números 25:1: Los israelitas son inducidos a idolatría y a inmoralidad con las mujeres moabitas y madianitas; como resultado, veinticuatro mil israelitas mueren. Este pecado provoco la ira de Dios al punto que trajo una terrible mortandad en el pueblo. El valor del libro de Números es lo vital que es obedecer a Dios en todo tipo circunstancias, El merece el respeto de todo corazón de sus adoradores y tener la confianza en su Palabra.

Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca (1 Corintios 6.18).

La fornicación abarca todos los actos de inmoralidad sexual; avaricia, lo insaciable de la carnalidad humana, nunca satisfecha con lo que tiene. Tal inmoralidad no es un pecado contra el cuerpo, sino contra el Espíritu Santo, que mora en nosotros. La relación sexual es algo más que una experiencia biológica, envuelve una comunión vital. Como Cristo está unido al creyente por su Espíritu, es inconcebible involucrarlo en algo inmoral.

En una sociedad donde se maneja una doble moral debemos mantenernos firmes en los principios de la Palabra.

*La inmoralidad sexual es una distorsión de la Verdad.*
 
Pastora: Myriam Vargas
Noviembre 26 de 2017

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