Contracorriente

Contracorriente - Gálatas 5:17Escuchar audio de esta predica Gálatas 5:17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.

Si hay algo que nos deja confundidos es la necesidad de ir en contracorriente en todas aquellas cosas que propone nuestra carne para poder avanzar en la vida cristiana, ya que este mundo siempre nos planteó que el dejarnos llevar es la forma más fácil de llegar prontamente a nuestro destino, pero la Biblia va en total contradicción a este principio.

Pablo una y otra vez es enfático en la necesidad de romper con nuestros hábitos pecaminosos (Efesios 4: 23 – 32), el hacerles resistencia y marchar en dirección opuesta a ellos es la clave para revestirnos de un hombre victorioso y que puede caminar con la completa seguridad que su vida será transformada y su futuro asegurado.

El mismo Señor Jesús nos planteó la lucha constante que sufriríamos entre un espíritu dispuesto, pero una carne débil, solo aquellos que nos sobrepusiéramos venciendo desde el deseo y la guía de su Espíritu tendríamos la oportunidad de ver como se podía reclamar y vivir una vida abundante.

Una pregunta que a veces resulta recurrente es ¿Por qué estamos en un estado en el que no percibimos un avance, sino que por el contrario parece que nos alejáramos de nuestro objetivo? y la respuesta está en otra pegunta: ¿Estamos dando rienda suelta a nuestra carne o a al Espíritu santo de Dios?

Albert Einstein dijo en alguna ocasión: "La mayor locura es hacer lo mismo y esperar un resultado diferente". Hay quienes no tenemos la disposición para hacer cambios significativos en los hábitos asociados con nuestra carne que gobierna nuestra vida y con toda certeza nadie podrá cosechar algo diferente a la semilla que ha sembrado.

Si hay algo realmente complejo en la vida de los que pasamos a ser hijos de Dios es romper de la noche a la mañana con todo aquello que teníamos por costumbre, ya que todo ello es el producto de lo que hemos efectuado de manera repetitiva una y otra vez, una y otra vez, por días, por meses e incluso por años, el asunto está en que sino rompemos con esa cotidianidad a pesar de estar en Cristo no veremos un cambio significativo que nos conduzca a una vida victoriosa.

1. Si queremos tener una vida de avanzada hay que hacer todo lo contrario a lo que nuestra carne nos pide.

Gálatas 5:17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.

Pablo nos describe una lucha evidente que se define al darle rienda suelta al deseo de uno de los dos contendores, sea la carne o sea el Espíritu. La palabra "deseo" usada por el apóstol es: "epidsuméo" que quiere decir poner el corazón sobre, anhelar con derecho o de otra manera, ansiar codiciar. De hecho dentro de este contexto podemos interpretarla como aquello que tiene el poder para dominarnos convirtiéndose en un mal habito incluso por encima de lo que sabemos que es correcto hacer. Cuando revisamos el objetivo que quiere cumplir el escritor en este capítulo cinco es el conducirnos a la revelación que indistintamente de que se presente una lucha lo que debe predominar en nuestras vidas es el fruto del Espíritu y no las obras malvadas de la carne.

Romanos 7: 22 Amo la ley de Dios con todo mi corazón, 23 pero hay otro poder[d] dentro de mí que está en guerra con mi mente. Ese poder me esclaviza al pecado que todavía está dentro de mí. 24 ¡Soy un pobre desgraciado! ¿Quién me libertará de esta vida dominada por el pecado y la muerte? 25 ¡Gracias a Dios! La respuesta está en Jesucristo nuestro Señor. Así que ya ven: en mi mente de verdad quiero obedecer la ley de Dios, pero a causa de mi naturaleza pecaminosa, soy esclavo del pecado. (NTV) El mismo apóstol en su carta a los Romanos nos muestra la batalla campal que vivía en su ser y en la que por ningún motivo podía permitir que la carne venciera, pero contrario a los que creen que hay que dejarse llevar por el deseo porque no hay nada que hacer, él nos dice: "¡Gracias a Dios! La respuesta está en Jesucristo nuestro Señor"

Debemos hacernos consientes que esta será una lucha constante mientras estemos en este cuerpo mortal, el asunto está en que entre más permitamos el Señorío de Dios en nuestras vidas más victorias nos atribuiremos sobre la carne que nos permitirán avanzar.

2. Si queremos tener una vida de avanzada hay que reconocer que estamos en una constate lucha.

Mateo 26:41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.

Que diferente hubiese sido la historia de los discípulos si hubieran atendido el concejo sabio de su Maestro. Pedro sobre valoro el poder del enemigo con el que él convivía (Su carne) y los otros discípulos no se quedaron atrás. (Mateo 26:33 Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré). Lo cierto es que si el mismo Señor Jesús había tenido que hacer un ejercicio de velar y orar para doblegar a su enemigo ellos no podían quedarse atrás.

2 Samuel 11:1 Aconteció al año siguiente, en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rabá; pero David se quedó en Jerusalén. 11:2 Y sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. 11:3 Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo. 11:4 Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa. Solo había una razón por la que un rey se quedara en su palacio y era el menosprecio por su enemigo. Ahora la historia nos dice que las tropas de David lograron vencer y sitiar a su enemigo físico, pero que de su enemigo espiritual, aquel que convivía con él y que incluso había derribado a su antecesor. El rey debía estar donde estaba el Arca y esta se hallaba en el campo de batalla, ya que ella representaba la presencia de Dios la única que hasta ahora había tenido el poder para mantenerlo en una vida de victoria.

Pedro, David, Josué, Moisés, Ananías y Safira dieron ventaja y su carne los derribo. Nuestra gran enemiga jamás perderá la oportunidad, hagámonos consientes que ella está presente y que su trabajo es hacernos estancar o incluso llevarnos a retroceder, solo una comunión verdadera con Dios nos mantendrá en contracorriente.

3. Si queremos tener una vida de avanzada hay que hacer todo lo contrario a lo que nuestra carne nos pide.

Gálatas 5:16 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.

Pablo establece como condición para avanzar en los propósitos divinos el mantenernos en un guía y dependencia constante del Espíritu Santo, ya que esto nos conducirá a la insatisfacción de nuestra carne que hará que se mantenga debilitada y sin poder de acción.

Albert Einstein dijo en alguna ocasión: "La mayor locura es hacer lo mismo y esperar un resultado diferente". Cambiar nuestros hábitos tanto naturales como espirituales es esencial para ver un cambio trascendente.

Efesios 4:23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 4:24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. 4:25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. 4:26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 4:27 ni deis lugar al diablo. 4:28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. 4:29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. 4:30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 4:31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 4:32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

La manera como podemos saber que permanecemos avanzando es haciendo todo lo contrario al deseo de nuestra carne; cuando no quiera orar, ore más, cuando no quiera leer la Biblia, léala y medítela más, cuando no quiera predicar, predique con más pasión, cuando quiera perecear, sea más diligente, cuando quiera odiar, ame con más fuerza, cando no quiera pedir perdón, corra a perdonar, cuando no quiera dar, de con absoluta liberalidad, cuando no quiera obedecer, obedezca con más ligereza. Manténgase todo el tiempo en contracorriente.

Conclusión

Romanos 8:22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; 8:23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Nuestro enemigo la carne estará allí presente hasta el día que muramos o hasta que venga el Señor Jesucristo, así que esto nos llama a ser diligentes si queremos ver nuestras vidas avanzar.
  • Proverbios 10:4 La mano negligente empobrece; Mas la mano de los diligentes enriquece.
  • Proverbios 20:13 No ames el sueño, para que no te empobrezcas; Abre tus ojos, y te saciarás de pan.
  • Proverbios 19:15 La pereza hace caer en profundo sueño, Y el alma negligente padecerá hambre.
  • Proverbios 13:4 El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada
Pastor: David Bayuelo
Septiembre 1 de 2017

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